Los lugares y los rumbos: La leyenda del Cine Olimpia 1928-1991
En los días de nuestra infancia la plaza era el centro de un universo conocido. Todo giraba en torno a la plaza, las calles, las idas y venidas a la escuela, el bajar al río o el ir a visitar a los amigos. Todo pasaba por la plaza y ahí se impregnaron para siempre las imágenes que a través de los años nos han acompañado. En ese universo de la plaza, el Cine Olimpia era una constelación de voces, colores y fantasías que durante el día y por la noche nos impregnó una magia muy especial en la existencia aldeana que llevábamos.

Uno cree que nunca se van a ir… y se van…inesperadamente se van y se siente el vacío.