De borregas a el machete Ratos a pie y ratos andando – Parte 5
Se nos obsequió partes del famoso borrego al pastor y emprendimos nuestro regreso con la tranquilidad y seguridad de que Javier, que es abstemio, conduciría con pericia al volante (Castillo, que siempre transitó por las calles de Monterrey, aún cree que todo es “despacio escuela” por eso maneja a baja velocidad).

Como era de esperarse Castillo colabora en destazar el borrego ofreciendo a los comensales la pieza de su preferencia, Bautista de inmediato solicita una costilla, Armando se adelanta y tomo la riñonada y así se fue repartiendo nuestro amigo Javier entre todos nosotros, claro entre reparte y reparte él tomó unas costillas que estaban deliciosas, no solamente por su color café sino por el sabor que disfrutamos entre él y yo.