¡Aquellos maestros!
Eran unos idealistas, personajes bien plantados que sabían imponer disciplina solo con ponerse frente al grupo, grababan sus enseñanzas con cincel de escultor; en primer año enseñaban a leer, escribir y hacer cuentas: cuatro alfabetos, mayúsculo y minúsculo de cursiva y ambos de letra impresa; además las tablas de multiplicar del 2 y el 3 y a veces hasta la del 4, a sumar, restar y dividir; canto y educación física.