Nuestras Cosas
El mundo recuerda los sacrificios de los trabajadores el Primero de Mayo, el mundo recuerda la muerte de un número indeterminado de obreros, quienes sacrificaron su existencia para dejar mejores condiciones de trabajo.
Columna del Profr. Salvador Garza Inocencio.
El mundo recuerda los sacrificios de los trabajadores el Primero de Mayo, el mundo recuerda la muerte de un número indeterminado de obreros, quienes sacrificaron su existencia para dejar mejores condiciones de trabajo.
Recuerdo yo a un hombre que en el día de trabajo, sí, el día primero de mayo, se subía a la “tribuna libre”, que se concedía en uso del micrófono al terminar el desfile. Allí en el desaparecido kiosco nuevo de la Plaza Principal.
Recuerdo aquella tarde, en que entraste sigilosamente a mi oficina y dijiste ¿Por qué lloras abuelo? Y yo observé tu rostro infantil y sonrosado son decirte nada, porque en tu mente solo hay cosas bellas; y sin poder evitar, mis lágrimas siguieron aflorando y yo permanecía en silencio viendo muchas escenas de mi vida, pasar vertiginosamente por mi mente.
Caminar plácido y sereno es necesario para que el ruido y ajetreo de la vida, podamos apreciar la sabiduría del silencio.
Se observa…..como parte del cotidiano lenguaje es escuchar con regularidad y hoy con más frecuencia, la crisis que nos afecta en el seno familiar; tan solo basta con echar un vistazo a los medio de comunicación escritos televisivos, para darnos cuenta del número cada vez mayor de niños maltratados y obligados a pedir dinero en las calles y en los parques públicos.
Las fundas bordadas…..la época de la máquina de coser, sí, la época de aquellas máquinas de coser de pedales marca “Singer”.
Hoy les llaman migrantes….solo han cambiado los términos, pero los latinos, entre ellos nuestros compatriotas mexicanos, siguen buscando mejores condiciones de vida.
El ayer de las esquinas….las esquinas por lo general al igual que hoy son puntos de reunión, a diferencia del ayer, hoy las esquinas con los puntos de encuentro de jóvenes y adolescentes algunos de ellos platican animadamemente y bromean en sana forma; y otros planean “diferentes actividades”.
¡Hoy la luz está cara!
Tiene trabajo, pero gana el salario mínimo, pongámosle cincuenta pesos, pero tiene que pagar renta, luz, agua, comida, vestido, etcétera.