Nuestras Cosas
Dicen por ahí que cuando Dios da, da a manos llenas. Ha escaseado la lluvia, sin embargo, el agua de aquella noria no ha faltado y ha servido para regar una gran cantidad de naranjos que han sido sembrados con mucho amor, en aquella Quinta ubicada en las márgenes del Río Sabinas al sur del caserío.
