Nuestras Cosas
Unos la llaman “Licha”, otros le dicen “Lichita”, otros más la conocen como la hermana del profesor Raúl, pero en sí su nombre es Alicia Garza Garza.
Columna del Profr. Salvador Garza Inocencio.
Unos la llaman “Licha”, otros le dicen “Lichita”, otros más la conocen como la hermana del profesor Raúl, pero en sí su nombre es Alicia Garza Garza.
Tal vez usted recuerde aquellos camiones Ford de redilas a principios de los años cincuenta.
Fue la firme decisión de un grupo de maestros, que sorteando muchas dificultades y superando mil vicisitudes, quienes de muy diversas maneras contribuyeron a la fundación de la Escuela Normal “Pablo Livas”, institución que deja impreso en el ser de sus egresados su lema: “Cerebrum, Cor, et Voluntas” Luz en la inteligencia, Paz en el corazón y Fuerza en la Voluntad.
Ella es una pieza invaluable en el concierto de las empresas.
En la columna anterior hablábamos de un intérprete y compositor musical.
Nació en “El Álamo” comunidad perteneciente al municipio de Vallecillo y reside en Sabinas Hidalgo, Nuevo León, desde 1966, son ya cuarenta años de vivir en esta ciudad.
Hoy la tecnología ha dejado atrás a las “postas”, si, aquellos lugares en que los jinetes cambiaban de cabalgadura, allí dejaban el caballo que traían y tomaban otro descansado y de esta manera la correspondencia dentro de las alforjas llegaba a su destino, al regresar de la misma manera iban dejando los caballos cansados en las “postas” y tomaban un caballo nuevo.
Hay en la colonia “Francisco Villa” ubicada al norte de nuestro pueblo un molino donde aun se usa el “nixtamal” y en una visita a ese lugar pudimos observar incrustadas en la banqueta muchas “piedras” usadas, que en algún tiempo sirvieron para moler nixtamal.
Los molineros… de esa manera se les conocía a aquellos hombres que manejaban el molino de “nixtamal”, es decir, el maíz puesto a hervir con cal y después de algún tiempo tirar el agua donde hirvió el maíz, un agua de color amarillo a la que “la gente de antes” llamaba “najayote” y aparecía el nixtamal, el cual después de lavarlo varias veces se colocaba en tinas o cubetas, listo para llevarse al molino, donde el interior de éste había dos piedras redondas, una fija y otra que giraba y al pasar por entre ellas el nixtamal era convertido en masa.
Antes, había una máquina de hacer tortillas de forma manual, ésta tenía un depósito en la parte superior en donde se colocaba la masa, tenía dos rodillos con engranes en uno de sus lados y éstos eran movidos por una manivela y al darle vuelta salían unas muy bien hechas tortillas.