Ramiro Rodríguez MartínezPaulino Garza Cisneros vivía en Timones
cuando alzó su vuelo al valle de los muertos.
Una luna llena lamía el cultivo de algodón
y las aguas efímeras
de un arroyo incipiente.
Los arbustos abrieron paso a ojos traicioneros.
Sólo huellas de traición quedaron sobre el pasto
y el eco transfigurado
volando hacia el cosmos.

Ramiro Rodríguez Martínez

Paulino Garza Cisneros vivía en Timones
cuando alzó su vuelo al valle de los muertos.
Una luna llena lamía el cultivo de algodón
y las aguas efímeras
de un arroyo incipiente.
Los arbustos abrieron paso a ojos traicioneros.
Sólo huellas de traición quedaron sobre el pasto
y el eco transfigurado
volando hacia el cosmos.

Los celos corrompen conciencia y cordura,
la implosión resquebraja la voz del ser humano,
dagas ardientes nos pierden en constelaciones
de fuego interno, traición, anonimato, culpa.
El hombre oculto detrás de árboles indefinidos
lanzó la muerte hasta el cuerpo de Paulino.

Y ahí quedó mi tío abuelo, disperso en la tierra,
extendido en brazos plateados de luna llena.
El polvo de su cuerpo blanco regresó al polvo.
Y ahora una tumba sin cruz
lo guarda en la tierra.

Ramiro Rodríguez


Buscar en el sitio

Alazapa Tutoriales