Los maestros ¿trabajan?
Hace semanas, en una reunión de profesores a la que asistí, surgió por parte de un apreciado director de escuela el comentario siguiente: -Me gustaría mucho poder colocar en el frente del edificio de mi escuela un letrero que dijera: Sólo es una escuela.” Quienes lo escuchábamos éramos maestros con más de 10 años de antigüedad y con risa y algo de tristeza entendimos muy bien su irónico mensaje.

Los profesores son uno de los agentes decisivos para elevar la calidad de la educación. Los propósitos educativos se cumplen en la medida que el docente emplea, en su trabajo diario, los recursos adecuados para la enseñanza. Por lo general, donde existe un buen maestro, los problemas escolares son menos graves. La intención no es asignarle una responsabilidad única, dado que ésta debe ser compartida con las autoridades, directivos, padres de familia y alumnos.
La educación es un derecho. Ante esta simple y llana afirmación es patente que el referido derecho crea una serie de responsabilidades y obligaciones que incumben a todos los miembros de la sociedad. No es posible mantener la idea de que la solución a los problemas educativos compete únicamente a los maestros, a los funcionarios educativos, ni al grupo político en el poder. El tema educativo es responsabilidad de todos, ya que los beneficios de educar e instruir a las nueva generaciones se derraman sobre el conglomerado social y en ocasiones parecería que a éste no le toca asumir responsabilidad alguna.