Existen diversos conceptos en torno a lo que es la política. Por ejemplo, los italianos siguiendo un modelo basado en las ideas de Maquiavelo, consideran a la política como la cosa tal y como se manifiesta. En cambio los alemanes ven a la política como doctrina filosófica relacionada a la teoría general del Estado. Los norteamericanos muy dados a la opinión pública, ven a la política desde el punto de vista sociológico, empírico y jurídico. Los franceses conciben al Estado como el marco teórico del derecho constitucional y administrativo que sirve como norma: lo que es y lo que debe ser.

En los tiempos de la Grecia clásica, Platón inventó una utopía política: la ciudad ideal y el estado perfecto e inmutable es lo mejor para vivir. En la ciudad ideal se limitan las elecciones a sus integrantes. Define al Estado como la acción del individuo a subordinarse a la comunidad. El Estado y quienes lo integran forman parte de la aristocracia en su constitución. Hay tres clases de políticos que surgen de las necesidades de la sociedad: los magistrados o filósofos que deben dirigir a través de la razón; los soldados o guardianes quienes deben defender con el corazón y la población promueve el bienestar social representada por los apetitos.

El gobernante debe promover la educación y las artes, pues forma parte del servicio público y sirven para adoctrinar a la ciudad. Suprime la familia y la distinción de sexos. Debe promover un socialismo ascético. Poco a poco debe predominar la aristocracia de la inteligencia. Las relaciones sociales deben llevarnos a la felicidad que se obtiene practicando la verdad que se vive en cuatro etapas: gracias a la prudencia los gobernantes ponen de manifiesto el entendimiento. La fortaleza y a la acción como cualidades de los guerreros. Al pueblo le toca practicar la templanza para dominar las pasiones. Por eso debe reinar la justicia y la armonía entre los hombres. Los hombres pueden formar familias pero los hijos son del Estado. Los hombres organizados forman al Estado. El Estado es un individuo gigantesco que estará mejor si sus partes están perfectamente unidas. Se busca un comunismo moderado de bienes, mujeres e hijos y se aplica a todos, excepto a los gobernantes.

Aristóteles considera al ser humano como animal político. La política surge de las relaciones regidas por la ética, pues el ser humano vive en sociedad y depende de sus semejantes y fuera de esa sociedad no se puede alcanzar la perfección ni la virtud, ya que el gobierno fomenta la actividad humana. Distingue varias formas de gobierno: en la monarquía gobierna un solo hombre. En la aristocracia gobiernan los mejores. En la democracia se alcanza el gobierno de todos. Desgraciadamente ubica los problemas en los que se puede caer cuando nuestros dirigentes no actúan por interés general, anteponen sus intereses y por ello brotan las formas degeneradas: la monarquía puede convertirse en tiranía, en oligarquía cuando el gobierno está formado por los poderosos y en la anarquía cuando gobiernan los peores. En sus escritos, nos habla de la triple relación de poderes. Los gobernantes duran en su cargo si cuidan el bienestar público. La función del gobierno es la felicidad de sus gobernados y por eso los dirigentes deben ser los más virtuosos.

No pueden ocupar puestos públicos aquellos que han ocupado puestos en el comercio o en las actividades manuales, ya que éstas envilecen. La legislación debe formar el hábito de la virtud y promover la salud y la educación pero no ve con buenos ojos la participación de los esclavos en política.

Nicolás Maquiavelo considera que la función del Estado es solucionar los problemas políticos. Tomás Moro propone una utopía como sociedad perfecta en donde todos somos iguales. Debe desaparecer la propiedad privada para suprimir los males sociales. El trabajo es para todos, con jornadas de seis horas. Debe haber independencia entre el Estado y la Iglesia. Supremacía de los derechos humanos a los derechos de los nobles, la comunidad de los bienes, con gobierno democrático y evitar la soberbia, codicia y la ambición.

El italiano Tomás Campanella (1568-1639) en su obra “La ciudad del Sol” pone de manifiesto el deseo del ser humano de volver al ser infinito. El ser humano no encuentra la perfección en la vida terrena, más que en la vida social. En el Estado se manifiestan dos cosas: una manifestación imperfecta de la divinidad, como la obra humana derivada de los medios humanos y el máximo gobierno debe recaer en la figura de un gran sacerdote apoyado por la fuerza ejercida por el ejército, la sabiduría a través de la ciencia y el amor como caridad regir en la economía. Todo gobernante debe ser capaz de conciliar los intereses particulares a los de la comunidad, promover un comunismo integral la educación debe ser impartida por el Estado y procurar el mejoramiento moral y físico de la raza.

Juan Jacobo Rousseau distingue las cualidades entre Estado y Gobierno. El Estado es la comunidad política misma y se caracteriza por la voluntad general, con todos los atributos de la soberanía. El gobierno en cambio, sólo abarca a los que elige la comunidad para cumplir esa voluntad general. Su existencia no proviene del contrato sino de un acto de poder soberano del pueblo y por ello es un mero agente o instrumento del pueblo y éste puede cambiarlo cuando lo considere conveniente.

Antonio Guerrero Aguilar


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