Uno de los principales promotores de la devoción popular a San Juan de los Lagos fue don Fidel Ayala Jiménez. El me platicó que la virgen lo favoreció con dos milagros. Una de ellos fue cuando encontró un arete que su hermana perdió durante una fiesta en la plaza. Don Fidel se entristeció mucho ya que esos aretes eran recuerdos familiares muy antiguos. Una vecina de avanzada edad le dijo que le rezara a la virgen para que recuperara los aretes y los encontró en el lodazal de la antigua acequia cuando él la estaba limpiando.

Extrañamente el otro acontecimiento también sucedió relacionado con aretes. Resulta que don Fidel le regaló un par de aretes para que la imagen la luciera durante una fiesta en un quince de agosto. Uno de los aretes se perdió, por lo que el párroco y el sacristán buscaron en el presbiterio. Convencidos de alguien se lo había robado, avisaron a don Fidel que el arete se había perdido. Este vino personalmente al templo y localizó tal prenda a los pies de la imagen de la sanjuanita. Desde entonces y hasta la fecha de su muerte, don Fidel Ayala le llevó serenata a la virgen de San Juan cada 14 de agosto con su orquesta Modelo. Don Fidel Ayala Jiménez fue un destacado músico, joyero y optometrista en la ciudad de Monterrey. En Santa Catarina llegó a ser alcalde y su hijo del mismo nombre también.

La fiesta de San Juan de los Lagos era todo un episodio que tengo muy grabado en mis recuerdos: el 14 de agosto por la noche llegaba la familia Ayala acompañada por la orquesta o por una banda de música. Todo el pueblo como que ya esperaba dicho evento. Todos llegaban al templo para escuchar la serenata que se hacía en una imagen compuesta de mosaicos y que lamentablemente derrumbaron en 1987. Luego ingresaban al templo en donde se le cantaba a la imagen. Días previos, las hermanas Juanita y Carolina Elizondo preparaban, vestían y peinaban a la imagen. Cuentan que año conseguían a una muchacha para que donara sus trenzas y las pusieran en la cabecita de la virgen.

El día quince se celebraba la misa. Regularmente asistía como invitado especial el arzobispo o su obispo auxiliar. También asistían sacerdotes de parroquias vecinas para la concelebración. Después de la misa se pasaba a una gran kermesse en la plaza principal. Todavía para 1977 se instalaba en su alrededor una feria. Todo era alegría: cenas, juegos, baile, encuentros con familiares y amigos. A las 11:00 de la noche comenzaban los juegos pirotécnicos con toritos. Luego venía el castillo de pólvora y los cohetes que dibujaban luces multicolores en el cielo. Ahí concluía la fiesta que todos esperábamos con ansias de vivir toda esa grata experiencia, bajo el amparo de la Madre de Dios. La última vez que hubo toritos fue en 1981. Se dejaron de comprar porque se decía que podía ocurrir un accidente.

Cuando don Fidel Ayala fue alcalde remozó por completo la plaza: un verdadero espacio dedicado al paseo de los santacatarinenses. La obra que coronó el esfuerzo fue un kiosco de hechura en forma de hongo. Pero en 1977, remodelaron la plaza y con ello derrumbaron el kiosco que era el orgullo y testigo fiel de la tradición musical que muchos santacatarinenses mantenían. Dicen que don Fidel cayó enfermo debido a la tristeza que le ocasionó el derrumbe de su obra. Un nieto de don Fidel la recuperó cuando la señora Teresa García de Sepúlveda fue alcaldesa entre 1989 y 1991.

Actualmente se le festeja con su respectivo novenario y se recrea en parte la antigua festividad. Hay que reconocer la labor que realizan algunas familias de la localidad con la intención de que no se pierda dicha festividad.

Pero también existe la devoción hacia una imagen peregrina de San Juan de los Lagos que data de 1972. Por lo regular visita algunos domicilios que previamente solicitan ser incluidos en el rol de visitas. La imagen llega entre el invierno y la primavera de cada año. El programa de visitas a domicilios se da preferentemente en señoras que tienen sus viviendas entre las calles Corregidora, Santa Anita, 10 de Mayo, Primera y Segunda Avenida, las colonias Santa Martha, Nueva Santa Catarina, Infonavit Huasteca y la Fama. Dicha imagen de San Juan viene en una caja de madera. Originalmente era traída por unas personas de Monterrey y se decía procedía de San Juan de los Lagos. Esa imagen llegaba a cada casa por espacio de un día durante dos semanas aproximadamente. Las coordinadoras eran una señora de Monterrey llamada Chayo que por cierto era demostradora de productos para el hogar que en paz descanse, mi mamá, Genoveva Aguilar y la señora Guadalupe Requenes.

Desde hace algunos nueve años nos visita la imagen peregrina de San Juan de los Lagos. gracias a los esfuerzos del C.P. David Noel Ramírez Padilla. Es tanta la veneración que el 6 de junio de 1992, el pueblo entero recibió con júbilo a la imagen peregrina de los Altos de Jalisco. En medio de una gran movilización de feligreses provenientes de varias colonias de Santa Catarina, San Pedro y Monterrey. A las cinco de la tarde, en plena plaza principal inició una misa concelebrada en honor a la sanjuanita, que llegó con toda pompa escoltada por unas patrullas y una muchedumbre que la esperaba en la escultura de la Puerta de Monterrey.

Existen otras leyendas que se platican e torno a milagros de la virgen. Son referentes a hechos militares en donde se habla de una batalla que se iba a realizar en suelo santacatarinense. Existen dos versiones que voy a relatar:

  • Venían unas tropas a pelear en Santa Catarina. Los soldados estaban acampados en cerca de los límites con Villa de García. Entonces se les apareció una niña y les espantó los caballos y les dificultó el traslado.
  • La otra leyenda nos dice que las tropas tenían la intención de asaltar a Monterrey y que había pocos hombres para defender a la capital, por lo que pensaron asustar a los militares. Mandaron cortar unas ramas de huizache y mezquite y con ellas hicieron una polvadera que hizo pensar a los atacantes que venía un numeroso contingente y desistieron en su empeño. Los hombres que cortaban las ramas vieron como una niña se paseaba de un lado a otro como queriendo revolver la tierra.

También se le han atribuido cosas similares a las imagenes del Roble o de la Purísima: contaban que a veces el vestido de la imagen estaba manchado de lodo y en ocasiones hasta mojado cuando bajaba mucho agua por el río Santa Catarina.

Doble motivo de orgullo para los santacatarinenses. Contamos con dos patronas, una de ellas considerada una de las patronas de México: la de San Juan de los Lagos, considerada la protectora en los casos difíciles y curadora de males físicos y espirituales. Siempre he escuchado que en México tenemos tres santuarios nacionales: uno en el Tepeyac, otro en el cerro del Cubilete en Silao, Guanajuato y otro en los Altos de Jalisco: San Juan de los Lagos.

La otra patrona es Santa Catarina, con fuertes raíces grecolatinas y paleocristianas. Es considerada patrona de las juventudes y de los estudios humanísticos. Nuestro templo parroquial tiene la advocación oficial a Santa Catarina Mártir pero comparte la titularidad con la Madre de Dios: la de San Juan de los Lagos.Nuestro templo parroquial tiene la advocación oficial a Santa Catarina Mártir pero comparte la titularidad con la Madre de Dios: la de San Juan de los Lagos.

Como dato importante, conviene señalar, que el 4 de octubre de 1806 falleció en Santa Catarina el padre Francisco Sauto, quien era capellán del Presidio de Río Grande, actual Guerrero, Coahuila. Sus restos fueron llevados a la catedral de Monterrey en donde fue inhumado.

Antonio Guerrero Aguilar
Cronista de la Ciudad de Santa Catarina


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