Dr. Antonio Guerrero AguilarLa euforia provocada por el desarrollo porfirista entre 1884 y 1911 inundaba las esferas político-económicas de la nación. El crecimiento económico derivado de una excelente política de inversión y desarrollo, había dejado al país en la antesala de las naciones industrializadas. Y Nuevo León no podía ser la excepción. A principios de siglo, las principales ciudades de la entidad, eran Monterrey, Linares, Montemorelos, Lampazos, Cadereyta, Doctor Arroyo y Galeana. La composición política la conformaban 48 municipios.

Monterrey como capital, contaba con buenos servicios: pavimento de ladrillo puesto de canto, servicio de limpia y recolección de basura, drenaje, saneamiento y provisión de agua potable y con 62,266 habitantes, cualidad que le permitía ser considerada la cuarta ciudad más poblada del país. Linares con 7,076 habitantes tenía excelentes servicios y edificios públicos, contaba con tres fábricas de azúcar, una industria diversificada de tejidos, aguas gaseosas, sodas, ladrillos y tejados, muebles, escobas, fideos, etc. Montemorelos con 4,767 habitantes ya sobresalía en la producción naranjera, de la cual una buena parte era exportada a los Estados Unidos. Lampazos al norte sobresalía por su riqueza minera y por sus 4,733 habitantes. Existía una considerable vida cultural en la entidad, por ejemplo funcionaba el Teatro Ayarzagoitia, donde se presentaban obras y comedias teatrales.

Cadereyta era una de las municipalidades más importantes con 3,654 habitantes. Se decía que su aspecto urbano era muy bueno por lo alineado de sus calles. Sus pobladores se dedicaban actividad agropecuaria e industrial. Ya había una fábrica de escobas y de azúcar. Mientras que Doctor Arroyo en el sur del estado sumaba 3,275 habitantes. El problema es que estaba mal comunicada con el resto del estado y tenía más contacto con Matehuala. Se dedicaba a la agricultura y a la pequeña industria. Por su parte, Galeana con 1,045 habitantes. Ocupaba buen lugar en el contexto estatal por su activa vida comercial, agropecuaria, maderera y frutal. Además de tener bellísimos parajes como el Pozo de los Gavilanes y el Puente de Dios.

Otras municipios importantes a los que pronosticaba buen crecimiento y desarrollo, eran Cerralvo, con 2,813 habitantes, Villaldama con riqueza minera con 4,261 habitantes, García con 2,507 habitantes y Sabinas Hidalgo que tenía un inesperado crecimiento demográfico con más de 7,000 habitantes. También empezaban a sobresalir Santa Catarina por su incipiente riqueza minera, Allende y General Terán que iniciaban la producción citrícola a gran escala y Aramberri en donde se asentaron muchas familias de origen extranjero quienes se dedicaron a la agricultura y a la pequeña industria.

Pero lamentablemente el desarrollo económico y el crecimiento municipal había mermado entre 1898 y 1903, ya que algunos municipios de la entidad sufrieron por los estragos de la fiebre amarilla. Decían que su presencia se debía a las mercancías y la gente contaminada que provenía del puerto de Tampico, por lo que el gobernador Bernardo Reyes tomó medidas sanitarias en las estaciones de ferrocarril.

El 23 de enero de 1900 el Gobernador del Estado, Bernardo Reyes fue nombrado Ministro de Guerra de la Nación. En su lugar, quedó como gobernador interino el linarense Pedro Benítez Leal. Benítez quién ocupó su cargo hasta 1902. En 1903 se preparó la elección del gobernador, contendiendo el mismo Bernardo Reyes contra Francisco Reyes. Después de un enfrentamiento entre los grupos de simpatizantes de uno y otro bando, Francisco Reyes se retiró de la contienda y así Bernardo Reyes logró reelegirse para otro período. El general Reyes dejó la gobernatura en octubre de 1909, ya que tenía intenciones de buscar la candidatura a la presidencia nacional, por lo que se organizaron muchos clubes de apoyo para las elecciones de 1910.

En ésta década encontramos una buena cantidad de obras en los municipios, que indican adelantos en materia económica y de servicios. Por ejemplo, en 1901 se inauguró el palacio municipal de Guadalupe y al año siguiente en Monterrey quedó instalada la línea telefónica para favorecer la comunicación con Mina, Hidalgo, Abasolo, El Carmen y General Escobedo.

El año de 1903 fue benéfico para muchos municipios. Se iniciaron los trabajos para el tendido de las vías de ferrocarril entre Monterrey y Matamoros. Se decía que dichas obras beneficiarían a las poblaciones por las cuales pasaría dicho ferrocarril. El templo de la Santa Cruz de General Bravo fue elevado a categoría de viceparroquia, dependiente de la comunidad parroquial de San Felipe de China. Y se instaló la tubería y tres tomas de agua pública procedente del Río Pesquería en García. En cambio, Garza García se quejaba de que el municipio no podía progresar debido a la carencia de caminos que favorecieran el comercio con otros lugares.

En 1904 en la municipalidad de General Escobedo, el gobernador Bernardo Reyes concesionó una porción de los terrenos dedicados a la agricultura a dos canadienses llamados James Stocker y William Walker con la finalidad de utilizar aguas limpias y sucias para generar con ellas energía eléctrica. Surgió así la Hacienda El Canadá. Con el transcurso del tiempo, llegó a ser una próspera hacienda en la que llegaron a trabajar más de 100 peones, que cultivaban maíz, sorgo forrajero y cebada.

Ese año, en Cerralvo se inauguró un kiosco de madera de buen diseño arquitectónico y a partir de entonces, la plaza fue el lugar predilecto para el paseo dominical, las tertulias, fiestas y serenatas. Mientras tanto, el Arzobispo de Linares, Santiago de la Garza Zambrano, constituyó en parroquia al templo de San Antonio de Padua en Mier y Noriega. Todo lo contrario en la municipalidad de García, debido a la consternación y al luto provocado por el deceso del Lic. Genaro Garza García, quien había fungido años atrás como gobernador del estado en varias ocasiones.

Un hecho muy importante, es la apertura en 1905 de una empresa fuera de Monterrey. Alberto Cárdenas e Isidro Canales fundaron una fábrica de cementos en Hidalgo. Ese año se inauguró la vía del ferrocarril Monterrey-Matamoros; la vía enlazó a municipios como Monterrey, Apodaca, Pesquería, Los Ramones, Los Herreras y los Aldamas. Tanto la ganadería, la agricultura y el comercio se vieron beneficiados con ésta vía de comunicación. Mientras que Iturbide se enorgullecía por tener tres escuelas y porque se creó la vicaría fija de del templo de San Pedro.

En 1906 se hicieron innumerables festejos en los municipios, por el centenario del natalicio de Benito Juárez. Y en 1907 se instaló el reloj público en la torre del templo de Lampazos. En 1908, las colindancias que tenía el municipio de Hualahuises con Galeana y Montemorelos fueron asignadas al territorio de Linares, dejando a Hualahuises prácticamente encerrado por Linares.

En 1909 el general Bernardo Reyes se retiró a Galeana por espacio de un mes, para no interferir en las elecciones presidenciales de 1910. Pero las noticias de la inundación del río Santa Catarina, que devastó a Santa Catarina, Garza García, Monterrey, Guadalupe y Cadereyta hizo que se trasladara rápidamente a Monterrey. También otros municipios resultaron dañados. La mayoría de los que están situados cerca del San Juan, Pesquería y Salado sufrieron grandes pérdidas. Todavía en Doctor Coss se recuerda con tristeza la devastación del pueblo provocada por la inundación. La década terminó teniendo al General José María Mier como gobernador del estado.

Antonio Guerrero Aguilar
Cronista de la Ciudad de Santa Catarina


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