Dr. Antonio Guerrero Aguilar

Aridoamérica fue cruzado por Alvear Núñez Cabeza de Vaca en la década de 1530...

Dr. Antonio Guerrero AguilarAridoamérica fue cruzado por Alvear Núñez Cabeza de Vaca en la década de 1530. Hacia 1552 pasó el misionero Fray Andrés de Olmos y Pedro de Espinareda en 1566. Pero propiamente la colonización española partió de Zacatecas y Tampico. A Zacatecas, descubierta en 1546, se le considera la Madre del Norte, por que de la cual se pudo explorar y poblar Durango en 1563. Una vez que Durango fue constituida en la capital de la Nueva Vizcaya, fue posible entrar a la región del sur de Coahuila, fundándose lugares como Saltillo en 1577 por Alberto del Canto.

Del Canto pasó por la Cuesta de los Muertos para adentrarse en los territorios ignotos con la intención de buscar metales y/o indios para que trabajaran en las minas de San Gregorio en Mazapil. Siguió avanzando hacia el oriente y estableció un poblado al que llamó Santa Lucía, aledaño a un manantial al que también llamó de la misma forma, la primera población de lo que llegaría a ser Monterrey años después.

A del Canto se le debe el bautizo de la toponimia regional, por ejemplo los cerros de la Mitra y de la Silla. Se llaman así por sus semejanzas con una mitra episcopal y una silla de montar. Bautizó a los ríos Pesquería y Santa Catarina: al primero, por la pesquisa de indios que hacían en sus alrededores para llevarlos a Mazapil y de Santa Catarina, en honor a la patrona de las milicias tanto terrestres como marítimas. En ese año encontraron unas vetas de plata cerca del Cerro de Picachos, en lo que actualmente es Cerralvo. Le dieron la vuelta a esa sierra para llegar a otro punto en donde encontraron unas vetas de plata a las que llamaron de la Trinidad, primer asiento de lo que actualmente es Monclova, Coahuila.

Del Canto nació en la Isla Terceira en las Azores en 1547. Pasó a la Nueva España donde residió temporalmente en la Nueva Galicia. Por delitos que cometió, tuvo que huir a la Nueva Vizcaya en la cual sirvió de una manera sobresaliente. Fue nombrado alcalde mayor de los lugares que estableció. Tuvo problemas políticos y personales con Diego de Montemayor. No obstante, se casó con la hija de éste llamada Estefanía, con la cual procreó un hijo llamado Miguel, quien acompañó más tarde a su abuelo y a su madre en la fundación de Monterrey. Del Canto permaneció en Saltillo donde llegó a figurar como regidor en 1591. Ahí murió en 1611.

La otra colonización española llegó por la región del Pánuco. El 31 de mayo de 1579, el portugués Luis Carvajal y de la Cueva obtuvo licencia del Rey de España, Felipe II para establecer, pacificar y poblar el Nuevo Reino de León, cuya extensión territorial comprendía 200 leguas, es decir, formando un cuadrado perfecto con mil kilómetros por cada lado. Dicha extensión comprendía la totalidad de los actuales estados de Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila; y alguna porción territorial de Texas, Chihuahua, Durango, San Luis Potosí, Zacatecas y Veracruz.

Carvajal había nacido en Mogodorio, Portugal en 1539. De ascendencia judía, tiempo después se convirtió al catolicismo. Fue contador y tesorero de la corona de Portugal en Africa haciendo una fortuna. Al llegar a éstas tierras fundó la ciudad de León en los antiguos minerales de San Gregorio en 1582. Siguiendo la ruta de del Canto, pero al revés, avanzó hacia el poniente y en donde estaba Santa Lucía, repobló el lugar llamándolo Villa de San Luis Rey de Francia y en las Minas de la Trinidad apoyó el establecimiento de la Villa de Nuevo Almadén.

De acuerdo al historiador Samuel Temkin de la Rutgers University, existe la posibilidad de que haya realizado una campaña o el llamado “Viaje del descubrimiento” entre 1572 y 1573, del cual salió de Tampico para seguir en línea recta, pasando por el norte de San Luis Potosí hasta adentrarse en territorios de la Nueva Vizcaya, específicamente en las Minas de San Gregorio de Mazapil, para regresarse por otra ruta buscando un acceso por la Sierra Madre. Por ello –necesariamente- tuvo que cruzar por lugares conocidos después como Saltillo, la Cuesta de los Muertos y Santa Lucía.

Siendo gobernador del Nuevo Reino de León, apoyó expediciones hacia Nuevo México. Existen constancias del maltrato que hacía a los indios de la región, provocando en varias ocasiones rebeliones y levantamientos armados. Tuvo problemas jurisdiccionales con la Nueva Vizcaya. Perseguido por recurrir continuamente a la ley de Moisés. Se dice que unas personas escucharon decir a su sobrina que no había tal cristo, por lo que fue llevado a la Inquisición de la Ciudad de México, en donde murió en 1596.

Todos los sitios quedaron despoblados con el encarcelamiento de Carvajal. Hasta que en 1596, Diego de Montemayor en compañía de doce pobladores y sus respectivas familias, que apenas sumaban 36 personas, decidieron dejar Saltillo y establecerse en la antigua Santa Lucía y San Luis y fundar la Ciudad Metropolitana de Nuestra Señora de Monterrey el 20 de septiembre de 1596.

Le llamaron Monterrey en honor al noveno Virrey de la Nueva España, Gaspar de Zúñiga y Acevedo, Conde de Monterrey. En el acta de fundación de la ciudad y que fue redactada por Diego Díaz de Berlanga se designó al primer ayuntamiento. Al poco tiempo, de Montemayor recibió el nombramiento de gobernador del Nuevo Reino de León, cargo que conservó hasta su muerte

Diego de Montemayor nació en 1530, ignorándose el lugar de origen. Considerado en su época como un hombre culto y con conocimientos de contabilidad. En 1580 fue alcalde de San Gregorio. Colaborador con Carvajal a causa de la enemistad que tuvo con del Canto. En 1588 fue nombrado tesorero de la Real Hacienda y Teniente de Gobernador y Capitán General del Nuevo Reino de León. Despobló el Nuevo Reino de León cuando aprehendieron a Carvajal. Siendo gobernador intentó poblar Nueva Almaden pero fracasó. Su gobierno fue difícil y de pobreza, pues en algunos documentos se hace referencia de que tuvo que comer hasta hojas de lampazos.

Murió en 1611 y fue sepultado en el antiguo Convento de San Andrés. Hasta 1600 no había un criterio definido de cómo escribir el nombre de la nueva ciudad. Se utilizó indistintamente Monte Rey, Monterey y Monterrey. A partir de ese año se adoptó la tercera opción y a sus habitantes se les dio el gentilicio de reineros. Cabe señalar que de Montemayor llamó metropolitana a Monterrey porque desde un principio la concibió como la cabecera del reino, donde se asentaron los poderes.

Antonio Guerrero Aguilar
Cronista de la Ciudad de Santa Catarina


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