Mitos griegos: La gran familia del Olimpo – Tercera parte
Para escapar de los importunos, gozaba Proteo de una rara habilidad: cambiaba de forma y así lograba que no lo conociesen. Convertíase unas veces en león, jabalí u otro animal cualquiera y otras, hacíase roca, agua, árbol…

Los hijos de Titán formaban una poderosa y gigantesca raza. Llamábanse titanes y eran ambiciosos y osados.