César Gutiérrez

Con un doble sentimiento de alegría y tristeza, alumnos de la Preparatoria No. 5 celebraron su fiesta de graduación el pasado viernes 15 de julio en el Casino Montecarlo que lucía elegantemente arreglado para la ocasión.

Leopoldo GonzálezLas señoritas no podían lucir más bellas, y los tonos verde manzana de sus vestidos las hacían ver aún más hermosas, y su rostro enmarcado con la mejor de las sonrisas al haber concluido un ciclo muy importante en sus vidas.

Los caballeros, todos ellos con sus trajes negros y con la seriedad necesaria para la ocasión, pero eso sí, con un poco de la inquietud que los caracterizó a lo largo de los dos años que pasaron en las aulas de la preparatoria.

En los no pocos adultos que se encontraban en el lugar, padres de familia, invitados especiales y personal docente de la dependencia, se podía adivinar la cara de orgullo al ver a los jóvenes disfrutar su triunfo y saborear dulcemente el escalón que recién han dejado atrás.

La organización fue de lo mejor, impecablemente ideada para la ocasión. Los maestros de ceremonia dieron el toque formal al evento y dieron el inicio de la entrega de constancias.

altGerardo Guadiana González, catedrático de la escuela y Débora Garza Hernández, alumna del tercer semestre, fueron los encargados de presentar uno a uno los graduandos.

Primero fueron las señoritas, quienes cruzaron el salón con la seguridad de saberse bellas y triunfadoras, los jóvenes se olvidaron por un momento de su rudeza y pasaron con garbo por el pasillo que los llevaba hasta su lugar.

Mientras los padres y maestros ocultaban hasta no poder las ganas de derramar unas cuantas lágrimas por el orgullo de verlos allí, a punto de recibir su constancia de estudios.

En el presidium estaban esperando las autoridades universitarias encabezadas por el director de la dependencia César Gutiérrez González, y en representación del rector de la UANL José Antonio González Treviño acudió Francisco Barrera Cortina, Director de Actividades Estudiantiles.

Como invitado de honor se encontraba el padrino de la generación Leopoldo González González presidente municipal de esta ciudad quien se manifestó como el más orgulloso de los padrinos; y el Lic. Luis César González Collins, Secretario de Desarrollo Social.

Uno a uno los muchachos recibieron sus documentos de manos de los miembros del presidium y fueron recibiendo los aplausos y porras de familiares y amigos que daban ánimos y seguridad a los jóvenes graduados.

Las palabras de éxito, lucha, dedicación y entrega se escucharon en todos los discursos que coincidían en uno sólo deseo: seguir preparándose y seguir luchando por un lugar en la sociedad.

El director del plantel, César Gutiérrez, manifestó su satisfacción de ver que la generación 2003-2005 recibía su certificado que los avala como bachilleres listos para iniciar su vida profesional en cualquiera de las carreras que ellos elijan y seguro de que en esta escuela se les proveyó de las herramientas necesarias para el éxito en la vida, sin embargo realizó una sola petición a los padres de familia: “denles todo el apoyo que se merecen y sigan muy de cerca sus pasos, que aunque ellos ya se sientan grandes, necesitarán de su consejo y su apoyo incondicional, que no falte de parte de ustedes el impulso y las porras que necesitan, sigan siendo sus guías y su ejemplo a seguir”.

A su vez, el padrino hizo la propio y los conminó a seguirse preparando ya que “el mundo es de ustedes los jóvenes, esfuércense, atrévanse para que mañana pasado sean hombres de bien para ustedes mismos, su familia y el pueblo que los vio nacer, me siento muy orgulloso por ser su padrino, les pido que sigan estudiando, porque allí esta el porvenir de todos ustedes, sigan atendiendo el llamado de sus padres y su consejo, y les deseo que tengan éxito en la vida”.

Uno de los momentos más gratificantes sin duda se dio al reconocer el esfuerzo y dedicación que a lo largo de dos años mostraron los alumnos más destacados y que gracias a ese esfuerzo fueron acreedores a los tres primeros lugares de generación.

Las señoritas Lucía González Lozano, ocupó el primer lugar con un promedio de 98.66, el segundo lugar lo ocupó Leslie Adriana Martínez Garza con 96.92 y el tercer lugar, cabe destacar que lo ocupó una estudiante del bachillerato a distancia que ofrece esta dependencia universitaria y fue para la señora Martha Mayra Chapa Cárdenas quien obtuvo un promedio de 95.85 y quien además obtuvo el promedio más alto en este sistema educativo en todas las preparatorias de la UANL.

Mención aparte merecieron las señoritas Katia Nohemí Pérez Velásquez, presidenta que la sociedad de alumnos y Erika Carolina Chávez García Consejera alumna, a quienes se les reconoció su entrega durante el año que duró su representación estudiantil.

Al término de la ceremonia oficial los acordes de Las golondrinas se dejaron escuchar para entonces si, darle rienda suelta al sentimiento, por lo que los jóvenes se fundieron en abrazos de despedida y los padres no pudieron contener más las lágrimas y dejaron escapar el orgullo y felicidad al ver realizados a sus hijos.

Después todo fue fiesta y alegría, la cena dio lugar para que los muchachos convivieran con sus invitados y familiares, el baile siguió después y hasta la una de la madrugada... y con él, la promesa de pensar en grande para ser grandes.

Fotos: Sandra N. Ábrego Hernández.


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