Nuestras Cosas
Aunque tengamos poco o mucho dinero, conoceremos al diecisiete.
Columna del Profr. Salvador Garza Inocencio.
Aunque tengamos poco o mucho dinero, conoceremos al diecisiete.
La vida no debe ser la perpetuación del pasado en el presente. La vida debe ser la realización de nuestros propósitos, tan en así, que tenemos el privilegio de hacer con ella lo que queramos, hagamos de ella algo productivo. La vida debe de ser la colocación de muchos granos de arena en la lucha contra el caos, la desorientación y el engaño, granos de arena que debemos acumular entre todos para beneficio de todos conformado una muralla que nos proteja de la adversidad, recordamos que la vida es grano y que la muerte es polvo.
Hay cosas buenas… Como el saber la respuestas a una pregunta del conductor de un programa televiso y tener a alguien que nos oiga decirla. Oír risas en casa por la mañana. Dar un largo bostezo y estirar nuestros brazos. Contestar el teléfono y que alguien y que alguien diga: ¡Qué tenga un buen día!
¿Cuántas veces?
El hambre, la guerra, la muerte y la peste, cuatro jinetes de destrucción, ellos son los Cuatro Jinetes del Apocalipsis.
Su vida estuvo ligada enormemente a la buena voluntad y a la paciencia de una gran mujer que vivió allá en el cruzamiento de las calles de Mina y Matamoros.
El tiempo pasa, la mente recuerda…
Y me dijiste, yo quisiera que mi abuela fuese mi mamá y ¿Porqué? Te dije, me señalaste que con ella puedes ir a muchas partes, que ella te compra todo lo que quieres, también dijiste que te gustaría irte con ella a Houston.
Allá en nuestros años mozos, en las aulas de la escuela secundaria llevábamos en la clase de Civismo tres libros importantes uno por cada años de estudio y se llamaban “El Hombre y la Sociedad”, “El Hombre y la Economía” y “El Hombre y el Derecho”.