Héctor Mario Treviño VillarrealEl triunfo realista de la Chorreada en la Sierra de Picachos en contra de los indios insurgentes ayaguas y garzas, marcó prácticamente el fin de la insurrección organizada en el Nuevo Reino de León antes de la consumación de la independencia; con ello volvió la tranquilidad, sosiego y paz; sólo interrumpida por las acciones de los indios lipanes y comanches.

Declaración del cuarto testigo Juan José Cervantes:

Profr. y Lic. Héctor Mario Treviño Villarreal(...) “Se hizo comparecer (...) al recluta de Milicias Juan José Cervantes (...) bajo juramento, prometió decir la verdad. Dijo ser soldado de la sexta compañía de caballería, de por tiempo, dijo conocer al reo Candelario y en las conversaciones que tuvo con el reo le pidió buscara entre sus curiosidades un pedazo de lima, por que estaba aburrido de estar en la cárcel, que tenía afuera muchos intereses que perder, y estaba careciendo de ellos, y el que declara prometió buscarla con intención de no dársela, (...) Candelario se iría a reunir a otras compañías insurgentes, que sabían andaban a inmediaciones de China, y la Mota en donde se reunían todos, que eran como cuatrocientos, e irían a atacar por la colonia (...) que solo le dijo tenía bastante dinero enterrado a inmediaciones del pueblo de Purificación, (...) pero jamás tuvo la intención de seguir el partido por no gustarle, y que le había expresado Candelario, que consiguiendo quitarse los grillos le era fácil salirse por las paredes de la cárcel (...) le insistió diciendo que lo quitaría de pobre, a lo que el declarante respondió que ya Dios lo había hecho pobre, que con el sudor y su trabajo se mantendría y que su intención siempre fue no acceder a sus propuestas (...) no teniendo más que decir (...) bajo juramento (...) y firma con la cruz. (sic).

Profr. y Lic. Héctor Mario Treviño Villarreal Diligencia de haber conocido Núñez a Juan José Cervantes

En el mismo instante el señor fiscal; en vista de la antecedente declaración, hizo venir a su presencia al recluta Juan José Cervantes, y habiéndosela puesto delante a Felipe Núñez, y preguntando si conocía a el que tenía presente dijo ser el mismo que tenía declarado, había prometido darle lima al indio Candelario, y por no saber firmar hizo una señal de cruz, ante el juez y el escribano de que doy fe.

Profr. y Lic. Héctor Mario Treviño VillarrealJuez Fiscal: el señor Capitán José María de Sada; Escribano: Segundo de la Garza, soldado de la Compañía Volante de la Punta de Lampazos.

Nombramiento de escribano: Hallándose con orden verbal del expresado señor Comandante General, para formar una breve información sumaria, sobre palabras seductivas, que se han tratado en la cárcel de esta ciudad, según denuncias que da uno de los reos, que allí se hallan, y debiendo nombrar escribano para que actúe en la presente averiguación, según previene S. M., nombró a segundo de la Garza, soldado de la Compañía Volante de la Punta de Lampazos, quien advertido de la obligación que contrae, acepta, jura y promete guardar sigilo y fidelidad, en cuanto actuarse, y para que conste lo firmó conmigo en este cuartel General de Monterrey a 22 de octubre de 1814. (Sic)

Profr. y Lic. Héctor Mario Treviño VillarrealDespués del sorpresivo ataque a Monterrey, del 3 de julio de 1813 y de la derrota sufrida en Salinas; el indio insurgente Juan Candelario de la Cruz tomó rumbo a Vallecillo, a medida que avanzó el grueso del contingente crecía gracias a que más indios ayaguas y garzas se unieron al movimiento independentista. 

Al paso de cada comunidad o ranchería, sublevaban a la población, sobre todo a indios y mestizos, efectuaron depredaciones y cometieron atropellos de todo tipo, principalmente sobre las autoridades, quienes prefirieron huir o esconderse para evitar enfrentamientos desventajosos, limitándose a dar aviso una vez que se habían retirado. 

Profr. y Lic. Héctor Mario Treviño VillarrealLos indios carrizos establecidos en el norte del actual estado de Tamaulipas y Valle de Texas, eran belicosos e inquietos, ocasionaban graves problemas en el Nuevo Reino de León por su actitud de guerra indomable e inconformidad con el sometimiento y explotación colonial. Juan Candelario de la Cruz, católico apostólico y romano, no sabía leer ni escribir, de convicciones firmes, líder innato, guerrillero y visionario en la lucha, desde los inicios de la independencia mostró inclinaciones por la revuelta, “fue uno de los principales revolucionarios indígenas que hubo en las Provincias Internas de Oriente” tomó parte en infinidad de ataques y saqueos en pro de la causa.

Profr. y Lic. Héctor Mario Treviño VillarrealEl 17 de febrero de 1813, un grupo numeroso de indios comanches se aproximó al pueblo, robaron gran cantidad de ganado, sobre todo caballos, yeguas y mulas mansas, las cuales utilizaban como alimento. Tal situación los caracterizaba con respecto a los demás indios bárbaros, se decía que su ropa y todas sus pertenencias estaban impregnadas de olor a equino, el rastro fétido a jamelgo era identificable en forma inmediata por los exploradores.

El capitán de milicias Juan José de los Santos, al advertir el peligro, tomó las precauciones necesarias para evitar daños y desgracias entre la población, así mismo, ordenó que toda la gente de ranchos cercanos volviera al real. Una hora más tarde se notificó, que indios de la nación Lipán venían huyendo de aquéllos, ubicándose en el arroyo del Camarón, cerca del Río Salado.

Profr. y Lic. Héctor Mario Treviño VillarrealEl movimiento insurgente se dejó sentir en todos los confines del Nuevo Reino de León, al grado que para el 17 de enero de 1811, se proclamó la independencia en Monterrey. Posteriormente Jiménez, Santa María, Juan Ignacio Ramón y Carrasco se reunieron con el grueso del ejército rebelde en Saltillo, entre otras cosas, nombraron a Santiago Villarreal, vecino del valle de las Salinas, como nuevo Gobernador.

Profr. y Lic. Héctor Mario Treviño VillarrealEn 1783 Matías Gálvez substituye a Marín de Mayorga en el gobierno de la Nueva España. En ese periodo, el Real de Minas de Vallecillo tuvo un respiro y se mantuvo la tranquilidad y paz, gracias a que aumentaron los destacamentos militares, y se dispuso la existencia de tres compañías volantes de cien hombres cada una, con base en la Punta de Lampazos, para vigilar los movimientos de indios y extranjeros.

Profr. y Lic. Héctor Mario Treviño VillarrealEl año de 1813 durante el virreinato de Calleja, volvió a dividirse la Comandancia General de Provincias Internas. Joaquín Arredondo y Mioño quedó al frente de las de Oriente, (Nuevo León, Coahuila, Tamaulipas y Texas) su nombramiento lo recibió en Agualeguas, en plena campaña contra la insurgencia en la región.

En este periodo, las movilizaciones de los independentistas y los constantes ataques de los indios bárbaros, mantuvieron a la población de Vallecillo, a la expectativa, situación que se convirtió en intranquilidad y zozobra, al ordenarse la retirada del destacamento militar del Río Salado, para pasar a vigilar otros puntos estratégicos.

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