José Castellanos MaldonadoLa ofensiva mediática panista contra varios Gobernadores priístas con motivo del incremento de la deuda en sus respectivos estados se puede enmarcar dentro de las escaramuzas propias del proceso que culminará en julio del 2012, de donde surgirá el sucesor del Presidente Felipe Calderón.

Notoriamente, dicha ofensiva se ha dirigido de manera muy especial en contra del ex Gobrnador de Coahuila y actual dirigente del CEN del PRI, Humberto Moreira, porque, atacándolo a él, se golpea también al Gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, blanco real de los albiazules.

En cuanto al endeudamiento e incremento del gasto público, el analista financiero, Enrique Quintana, escribió en su columna “Coordenadas”, publicada en El Norte el jueves 18 de agosto pasado, lo siguiente:

“El debate entre el PRI y el PAN-Hacienda sobre las finanzas públicas es como aquel adagio: el comal le dijo a la olla”.

“Entre el 2000 y 2010, el gasto del sector público federal destinado a servicios personales creció en 104 por ciento en términos nominales”.

En el mismo lapso, el incremento del gasto corriente fue de 79 por ciento en términos reales, y la deuda pública neta respecto del PIB pasó del 22.8 por ciento en el 2000 al 30.5 por ciento al cierre del año pasado”.

En cuanto al crecimiento de la deuda en algunas entidades federativas, en la década de referencia, en Coahuila se incrementó más de 25 veces; el perredista Estado de Michoacán disparó su deuda 44 veces en términos reales y el panista estado de Guanajuato lo hizo en casi 8 veces.

Lo dicho, toda la retahíla de críticas y acusaciones de los panistas son parte de la guerra electoral, pues, de otra manera, sus cuestionamientos también los harían a los otros partidos, incluido el PAN, pues ello sería una prueba fehaciente de que su preocupación sobre ese tema es real y no meramente parte de una estrategia electoral.

Castellanos
Miembro de la Asociación de Escritores de Sabinas Hidalgo


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