José Castellanos MaldonadoEl terremonto y posterior tsunami registrados en japón hace unos días costaron la vida a más de 10 mil personas, aunque, incluyendo heridos y desaparecidos, la cifra supera las 20 mil víctimas de esta tragedia que sacudió al mundo, la cual puso de manifiesto, una vez más, la fragilidad humana ante las fuerzas de la naturaleza.

Y aunque es difícil sentir, o tan siguiera imaginar, lo que sintieron quienes vivieron y sufrieron en carne propia la furia de estos fenómenos, lo cierto es que fueron muy impactantes las escenas que nos mostraron los medios electrónicos, algunas de las cuales fueron grabadas en vivo con celulares o captadas por cámaras instaladas en negocios y oficinas.

Y aunque ni por asomo hay punto de comparación, lo que vivimos cuando el huracán “Gilberto”, o, más recientemente, con “Alex”, podría darnos una ligera ideal del horror que experimentaron los japoneses con esta nueva calamidad que azotó a su país.

Algo que llamó la atención desdes el primer momento fue que, a pesar de la magnitud de este desastre, en el país del Sol Naciente no se presentaron escenas de pánico desenfrenado, y mucho menos actos de rapiña, dando una muestra de la cultura y la disciplina que distinguen a este pueblo, contrario a lo que sucedió en Haití y en Chile, por ejemplo.

Y en medio de este funesto acontecimiento, algo que también llamó la atención fue el acto de lealtad y de auténtica solidaridad, de un perro hacia otro animal de su misma especie que resultó herido, al cual hizo compañía hasta que logró que fuera auxiliado por unos camarógrafos a quienes llamó la atención con sus ladridos, atrayéndolos hasta donde se encontraba su compañero.

Al respecto, viendo como actúan algunos políticos, se magnifica y es más admirable el sentimiento de solidaridad y la lealtad con que actuó este perro.

Castellanos
Miembro de la Asociación de Escritores de Sabinas Hidalgo.


Buscar en el sitio

Alazapa Tutoriales