José Castellanos MaldonadoEn los procesos eleccionarios más recientes realizados en catorce estados del país, y que tendrán su colofón en las urnas este domingo 4 de julio, no sólo están en juego gubernaturas, alcaldías y Congresos locales, sino el posicionamiento y cierre de filas de cara al 2012.

De lo que estas elecciones significan para los partidos contendientes habla la forma en que desarrollaron sus respectivas campañas, pues en ellas echaron mano de todos los recursos, lícitos e ilícitos, para alcanzar sus fines.

Así las cosas, los candidatos y los partidos que los postularon se enfrascaron en una guerra sin cuartel buscando alcanzar el triunfo que les permita afianzar sus posibilidades con la mira puesta en el 2012.

La meta es la Presidencia de la República, misma que el PAN busca retener, mientras que el PRI aspira regresar a Los Pinos y el PRD a triunfar por vez primera.

Desde el punto de vista del ciudadano común, es una lástima ver como las campañas políticas han venido degenerando en una lucha campal en lodo, rudos contra rudos, en las que se privilegian los dimes y diretes y las descalificaciones, y de las que, a fin de cuentas, todos salen salpicados.

De la eficacia de los métodos empleados en estas elecciones y de su impacto entre los electores darán cuenta los números finales que arrojan las actas de escrutinio, aunque, como ya se ha hecho costumbre, muy probablemente los candidatos derrotados no los aceptarán y seguirán la lucha en otras instancias.

Castellanos
Miembro de la Asociación de Escritores de Sabinas Hidalgo


Buscar en el sitio

Alazapa Tutoriales