Existe la creencia de que la mayoría de los habitantes del cañón de Huajuco, son descendientes de un regimiento francés que llegó a la región para ocultarse después del triunfo de la República sobre el Imperio en 1867. A decir de historiadores como Omar Montalvo y Héctor J. Barbosa, la gente güera de Allende, Santiago, Cadereyta y Montemorelos más bien deben sus rasgos físicos a Alberto del Canto, quien nació en las Islas Azores de Portugal, cuya ascendencia es británica y hasta lo relacionan con el ducado de Kent. El hijo de Alberto del Canto fue Miguel de Montemayor, casado con Mónica Rodríguez y tuvieron once hijos. Fueron dueños de la hacienda de San Pedro Los Nogales y de tierras al pie de la Sierra Madre desde la Huasteca en Santa Catarina hasta el río Ramos en Allende. Tres de ellos, Diego, Juan Francisco y Mateo Rodríguez de Montemayor poblaron el valle del Huajuco.

El primogénito Diego Rodríguez de Montemayor se casó en 1650 con Inés de la Garza, hija de Blas de la Garza Falcón y Beatriz González Hidalgo. Procrearon once hijos con quienes pobló el valle del Huajuco. Estos al casarse entre 1670 y 1691, fueron formando las haciendas que dan origen tanto a Santiago como a Allende: Margarita casada con Lucas Caballero de los Olivos, Gertrudis con Juan Casas, establecidos en el Cercado, Francisco con María Caballero se quedaron en San Javier, Dorotea con Cristóbal González de Ochoa, con terrenos en donde ahora está la fábrica El Porvenir. Diego el mozo con Mariana Ruiz de Ocón en San Diego, José con Antonia Martínez Guajardo en la Santísima Trinidad cerca de San Francisco; Miguel con Lucía Saldívar en la hacienda de los Rodríguez; Nicolás con Tomasa Ruiz de Ocón en San Nicolás de El Cercado; Inés Rodríguez con Pedro de Salazar en San Pedro de los Salazares y Juan con Antonia Galván en el área de San Javier. Dos hermanos de Diego: Francisco, casado con Ramona de Ayala y Mateo casado con Leonor Fernández de Tijerina, fundaron la hacienda de los Rodríguez, llamada luego de Santa Rosalía, correspondiente a la parte norte de la cabecera municipal de Santiago. En éste trabajo presentaré la historia de los apellidos Cavazos, Salazar, Almaguer, Tamez, Marroquín y Alanís.

El apellido Cavazos es de origen italiano y viene por Juan Cavazos casado con Elena de la Garza, quien fundó la hacienda de Santo Domingo en San Nicolás de los Garza. Un nieto llamado Joaquín se casó con Margarita Rodríguez de Montemayor en 1722 y tuvieron tres hijos: José Antonio casado con Leonor Treviño Góngora de Santa Catarina; Eugenio casado con María Dolores Caballero de los Olivos, quienes poblaron el Huajuquito, ahora llamado Los Cavazos y Juan José Cavazos casado con Gertrudis Ballesteros en 1762. Todos los Cavazos de Allende, El Cercado, Loma Prieta y El Fraile vienen de éste tronco familiar.

La hacienda de San Pedro de los Salazares se formó en 1691 gracias al matrimonio entre Pedro de Salazar e Inés Rodríguez de Montemayor, la hija menor de Diego y de Inés de la Garza. Situado al extremo sur del valle del Huajuco, ahora conocida como El Álamo en honor aquel restaurante, tienda, depósito, alberca, centro social, gasolinera, panadería, zoológico y almacén propiedad de don Alfonso M. Salazar, en donde comenzaron a tocar los insignes Montañeses del Álamo. Tres Salazares se casaron con tres Rodríguez de Montemayor: Diego, Nicolás e Inés se casaron con Mariana, Tomasa y Pedro, hijos de Alonso Ruiz de Ocón y de María Salazar quienes llegaron de Querétaro.

El primer Tamez que llegó al Huajuco fue Juan Antonio Tamez Flores, originario de la Pesquería Grande, actual Villa de García, casado con Catarina Rodríguez de Montemayor y Ayala en 1709. Hija de Francisco y María, dueños de la hacienda de San Javier. Hijo de Juan Antonio Tamez Sánchez, el primero en llegar al Nuevo Reino de León procedente de Llanes, Asturias en donde nació en 1660. Una hija llamada Josefa Tamez se casó con Tadeo Marroquín en 1732 de la cual procede otra rama familiar muy representativa del cañón del Huajuco y de Allende. Hubo un medio hermano de Juan Antonio llamado Manuel Tamez Morales, quien nació en Saltillo y también se casó con una hermana de Catarina llamada Isabel Rodríguez que fundaron un linaje de Tamez en San Pedro de los Salazares. Ahora, el origen del apellido es muy controvertido: puede tener su origen en el imperio romano. Puede ser un toponímico (nombre de lugar) aplicado a las “Fontes Tamaricae” ubicaban en el antiguo reino de León. Para otros tiene un origen prerromano a través del vocablo “tam-es” que significa “chozas, pajar o majadas”. Existe un pueblo llamado Tamames en la provincia de Salamanca, España; derivado del latín “tam magnus” que significa “tan grande”. Para otros corresponde a “Tamuz” el cuarto mes del calendario hebreo que coincide con el mes de julio en el calendario gregoriano.

Existe la posibilidad de que Almaguer tenga un origen árabe. Hay un municipio en Toledo, en la región autónoma de Castilla La Mancha llamado Corral de Almaguer. Para ellos el nombre procede de un capitán moro llamado Almaguer, en árabe “Al-Magued" o "Magued-Al-Rumi". Un caballero cristiano que siendo niño fue capturado por los musulmanes y fue educado por el califa "Abd-Al-Malik". Considerado como un príncipe musulmán y como tal acompañó a Tarik en la conquista de España, teniendo un papel muy importante en la conquista de Córdoba. Al-Magued encontró una primitiva aldea situada en el cerro de la Muela, y dada su buena ubicación la cual pobló con algunos guerreros. Dos hermanos procedentes de Saltillo se establecieron en el valle del Huajuco: José Antonio y Pedro Alberto Almaguer Siller, hijos de José Antonio y Marcela Siller, quienes se casaron en 1723 en Saltillo. Ambos lo hicieron con Rita y Gertrudis Marroquín Tamez, hijas de Tadeo Marroquín y Josefa Tamez Rodríguez de Montemayor. Estas dinastías poblaron la hacienda de San Javier, la Boca y el Cercado.

Otro apellido que nos recuerda nuestros orígenes mozárabes es el de Marroquín. Este apelativo se generalizó a partir de un apodo. Resulta que Sancho Ortiz de Salcedo, originario de Montehermoso, ahora Monte Arzabe, Zalla en la provincia de Vizcaya en el norte de España, acudió en una campaña militar en el 1205 a Marraquesh (Marruecos) en donde fue hecho prisionero. Al ser liberado regresó a su lugar de origen por lo que fue conocido como el “Marroquín”. Gracias a los estudios realizados por Eulogio Omar Montalvo, sabemos que en 1707 Nicolás Marroquín se casó con Francisca Rodríguez de Montemayor, hija de Francisco y Ramona de Ayala. Se quedaron a poblar en la hacienda de los Rodríguez de Montemayor actualmente de llamada de Santa Rosalía. Los Marroquín Rodríguez tuvieron por hijos a: Tadeo, casado en 1732 con Josefa Tamez, quienes son los primeros Marroquín y Tamez nacidos en el Huajuco. Juan Antonio casado en 1735 con Juana Inés de Hinojosa Salazar, quienes fundaron una dinastía en San Pedro de los Salazares. Nicolás casado en 1734 con María Josefa Alanís y Francisco casado en 1743 con María de Jesús Rodríguez. Ahora hay Marroquín en Allende y en todo el Huajuco y Monterrey.

El apellido Alanís tiene distintos orígenes y significados: puede ser una variante del nombre vasco Alaiz que significa apuesto y luego se difundió por Galicia y León. Para otros tiene un origen árabe: el prefijo “Al” refiere a un jefe de familia y luego se le añadió Anís. Puede ser el nombre de una ciudad localizada en Sevilla (Andalucía). El sitio se despobló hasta que llegaron los Alanos, un grupo procedente de Persia. Se dice que Alanís significa “Galgo”. Para otros se originó en Francia. Al Huajuco llegaron en 1720 cuando Teresa Rodríguez, hija de Francisco Rodríguez de Montemayor, se casó con José de Alanís. Sus padres eran originarios de Monterrey, Miguel Alanís y María Rosa Rodríguez, pero sus abuelos Francisco Alanís e Isabel Sánchez venían de Saltillo. Luego un sobrino de José llamado Xavier, se casó con Isabel Marroquín Rodríguez de Montemayor. Esta dinastía se quedó en Santa Rosalía para luego poblar otros sitios del valle del Huajuco como San Javier.

Antonio Guerrero Aguilar
Cronista de la Ciudad de Santa Catarina



Buscar en el sitio

Alazapa Tutoriales