Personajes del pueblo: Una Biografía Pendiente
Desde hace algunos meses me preocupaba la idea de buscar datos sobre cierto personaje. Mi deseo era escribir su biografía y exponer el bien que hace y que sigue haciendo.
Textos publicados en el libro Aquellos Años Que Soñé, obra del historiador sabinense Celso Garza Guajardo.
Desde hace algunos meses me preocupaba la idea de buscar datos sobre cierto personaje. Mi deseo era escribir su biografía y exponer el bien que hace y que sigue haciendo.
Son sólo imágenes…..en realidad no le conocí muy bien….lo escribió para evitar el olvido, para ayudar a la memoria a no cegar el pretérito de lo vivido….en realidad son sólo recuerdos….recuerdos muy lejanos.
Una generación es una definición de tiempo y trabajo. Toda generación, para serlo, es destino, presente ineludible y tope que significa cumplir con ella misma y no poder ser más que lo que debió ser. Se vive en el sentir de una generación o a los lados, como sea, lo cierto es que la vida se una sociedad recibe el empuje de la o las generaciones que ha formado.
Con los primeros rayos de sol, iniciaba su jornada diaria…. se le veía en su inseparable bicicleta balona, salir de su casa en la Calle de Piedra, para dirigirse al depósito de hielo, allá al pasar el río y cargar la canastilla de pesados bloques de hielo….. una vuelta, dos o tres al día, según la temporada…. las garrafas de paletas y de nieves que él mismo elaboraba casi de manera artesanal, así lo requería.
Breves las palabras, mas no por eso los sentimientos son cortos. El pésame es emotivo. Oraciones salidas más del corazón que de la garganta.
Difícil, a la par de amable tarea la de prolongar este libro, de Celso Garza Guajardo, Cronista de la Ciudad de Sabinas Hidalgo; pues está nutrido de relaciones cívicas, de las que dejan huella en el cerebro y en el sentido amoroso en el corazón. Camino, caminado por las calles y veredas, va el Cronista tomando nota, de las flores, de las casas de adobe que se aferran a la tierra con el fervor de lo propio, que de adobe se han hecho las casas, sin más deterioro al transcurso de los años, que el desliz sufrido, por los rigores del sol y la lluvia.
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