Celso Garza Guajardo

Los lugares y los rumbos: El Sabino Gordo

Celso Garza GuajardoEs un árbol centenario… de muchos años, tantos o más como los que de fundado tiene el Real de Santiago de las Sabinas… está en la margen de una de las acequias, la que pasa por Bella Vista y que llaman de los hacendados, porque va a las tierras de las viejas haciendas Larraldeña y Lozaneña… es la acequia de la margen sur del Río Sabinas, la primera que trazó Fray Francisco de la Calancha y Valenzuela en 1692, cuando al reconocer la abundancia de aguas del manantial decidió establecer las labores de San Francisco Javier.

Seguir leyendo
Celso Garza Guajardo

Los lugares y los rumbos: El río… sus puentes y sus vados

Celso Garza GuajardoEl río del pueblo es muy singular… nace en Mina, pasa por Villaldama y Parás, pero se llama Sabinas. Es un río seco, sencillamente seco, de piedras que le brillan al sol entre laderas de la sierra y barrancas silenciosas, recodos perdidos y charcos que fueron o están dejando de ser… en fin, que el río ahí ha estado, lleno de piedras y de jarillas, de árboles en sus riberas y de sabinos ahí donde el agua permanece… por eso se llama Sabinas… Río Sabinas… el río del pueblo.

Seguir leyendo
Celso Garza Guajardo

Los oficios: Reliquias de viejos humos

Celso Garza GuajardoEn el ayer las cocinas del pueblo eran llanamente rústicas y sencillas. No poseían ni las clásicas formas de las cocinas mexicanas del centro del país, ni tampoco eran una imitación del modelo viejo de cocina norteamericana. Eran terraplenes para el depósito de lumbres, brasas y cenizas… a un lado los utensilios de cocinar… el tiro de la chimenea… el hollín y el humo; en cada casa las chispas al salir de la chimenea indicaban el silencioso quehacer que se dibujaba en fumarolas al viento.

Seguir leyendo
Celso Garza Guajardo

Historias y Leyendas: El fin de Eduviges Sánchez

Celso Garza GuajardoAquel hombre que había andado en la revolución… enrolando se fue a la “bola” y al paso de los años regresó al hogar nativo, volvió cargado de violencia y amargura, nadie sabía de sus pesares, oficio ni beneficio… el paso de los días tornó sus angustias en sucesivas averías y pillerías en los caminos reales… originario de los Colorados, jurisdicción de Vallecillo, N.L., su nombre se hizo conocido… Eduviges Sánchez se había convertido en bandido.

Seguir leyendo