La Villa de Santa Catarina
Nuestros pueblos, de acuerdo a la usanza y nomenclatura ibérica, se dividían en ciudades, villas y pueblos. En las ciudades solo podían residir los poderes y los colonizadores de probada hidalguía y aristocracia. Mientras que las villas eran cohabitadas por españoles e indios. A su vez, existían varios tipos de pueblos: estancias, haciendas, misiones, reales de minas y presidios. Estos cuando subían de categoría, se constituían en valles, una forma política encabezada por un alcalde mayor elegido por los pocos vecinos que sabían leer y escribir.
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El día de ayer por la noche recibí una llamada telefónica del Ing. Daniel Martínez Ruiz para felicitarme por el día del maestro, disculpándóse por hacerlo en forma extemporánea, debido a sus múltiples ocupaciones; agradeciéndole se haya tomado esa molestia para con mi humilde persona. Esta acción de su parte para mi en lo particular, tiene una enorme importancia, dado que cuando laboré como maestro rural en la escuela primaria del ejido "Vista Hermosa" de Linares, Nuevo León, en el año de 1966; el ahora ingeniero, fué mi alumno de quinto grado, recordándolo con inmensa alegría porque siempre se destacó por ser el primer lugar de su clase, lo tengo bien presente en mi memoria porque además, como alumno fué muy respetuoso y correcto en su manera de hablar y actuar, toda vez que su madre la señora Velia Ruiz de Martínez, es maestra de profesión y en compañía de su esposo, señor Daniel Martínez, lo supieron guiar enseñándole a su hijo los valores universales para un mejor desempeño dentro de la sociedad.
Por la Bravo al sur, antes de llegar al cruzamiento con la calle Juárez, en un pintoresco jacal característico de las viviendas del pueblo vivía Don Pedrito Alejandro, de quien hablaremos posteriormente, allí entre la casa de Don Pedrito y la oficina de Don José Flores abogado y contador público del pueblo, había un lugar llamado “El Jonuco”, era un pequeño establecimiento de venta de abarrotes al menudeo, allí podíamos observar en los anaqueles rudimentarios fabricados de madera, cajetillas de cigarros de las más variadas marcas: Carmencitas, Patriotas, Elegantes, Monte Carlo, Argentinos, Rialtos, Bohemios, Delicados ovalados, posteriormente los Raleigh y los Fiesta.
En la vida suceden casos que nos dejan sorprendidos, a la vez sin tener o encontrar una explicación lógica de hechos sucedidos, quedando en nuestra mente la inquietud de poder encontrar una respuesta real a tales o cuales acontecimientos; como lo sucedido en las vidas de los Presidentes de los Estados Unidos, Abraham Lincoln y John F. Kennedy, habiendo en ellas una similitud de vivencias que nos dejan intrigados y estupefactos, porque son acontecimientos misteriosos, ya que no podemos considerarlos de otra manera, pues, ¿Cómo interpretar lo que a ambos les ocurrió?; he aquí una muestra de ellos, que nos servirán para reflexionar al respecto:
Con el fin de dar un respiro a quienes me hacen el favor de leer esta columna, esta ocasión me voy a permitir compartirles algunas frases que he leído en revistas, periódicos, folletos o en algún libro, o que he escuchado en la televisión o en alguna reunión, esperando que les parezcan interesantes y de algún provecho.
Los anales de la historia nos cuentan que los primeros españoles llegaron a nuestro valle en busca de minerales en sus cerros y agua abundante para procesarlos y sembrar; para poderse asentar tuvieron que luchar contra las tribus nativas, que defendían con fiereza las tierras que les pertenecían por mandato divino.
El solar era grande, plano, que abarcaba toda la cuadra, De tierra blanquecina, dura, tierra árida que las resolanas de los agostos las calcinaba por todos y tantos siglos de la creación… Después de que los trazos marcaron las calles de F.J. Mina entre la de Zuazua y B. Reyes allí quedo. El despoblado de acá el Profesor Panchito. Tomó este nombre debido a que justo enfrente de dicho despoblado, vivía el ilustre maestro Francisco J. Montemayor M. (1899-1971) era un lugar o un punto para referenciar.