Francisco J. Echazarreta

Fue en el periodo del Licenciado Gustavo Díaz Ordaz cuando las autoridades federales mandaron prohibir las canciones con letras compuestas por José Alfredo Jiménez. Canciones con contenido de desamor, de traición, de vicio.

Francisco J. Echazarreta

Fue en el periodo del Licenciado Gustavo Díaz Ordaz cuando las autoridades federales mandaron prohibir las canciones con letras compuestas por José Alfredo Jiménez. Canciones con contenido de desamor, de traición, de vicio.

En nuestro pueblo por esa época abundaban las cantinas, los depósitos de cerveza, simplemente no existían. Cada cantina con una radiola. Se les pidió también de que estas las cantinas deberían de estar, mínimo a 100 metros de distancia de los centros escolares o escuelas. Aunque esta ultima medida no afectó a las cantinas pues estas se encontraban por la carretera y por la plaza.

Camino a la escuela pasabas por cuanta cantina, como las de la carretera por ejemplo: El 7 Negro, La bolita, El Parral de Yayo, El gato Negro y otras mas y los que vivían por la plaza, El bar Sonora, La Oficina, El bar Monterrey, la de Don Juan González, donde estuvo por primera vez el banco de Nuevo León, el propio Kiosko de la plaza tenia una radiola que cantaba aquellas de Javier Solís.

Si me llaman el loco

Porque el mundo es asi...

¡O las del 7 negro!

Estoy en el rincón de una cantina

Oyendo una canción que yo pedí

O esta otra... me canse de rogarle

O la de... ¡No vale nada la vida!

Cuanta tragedia, todo esto metido en las cabezas de niños de 6 a 12 años (primaria) causando una cultura del alcohol, la traición, el abandono, etc.

Estas no eran las únicas perversidades a las que son sometidos los niños, son múltiples y difíciles de irlas superando.

Nunca faltó el niño “delicadito” en el salón de clases el cual era molestado por sus compañeros y pronto venia la queja para con la maestra...

¡Maestra, mire me están haciendo males!

Y tu imaginación a volar ¿males? ¿males? Que será

O la del niño “maloso” que te invita a hacer la “perra” o la “cuaja” (faltar a la escuela) a ir a fumar al río. Perversidad sobre perversidad o al ataque (robar naranjas).

Todo esto sale a colación, porque las autoridades actuales se han empeñado en prohibir los narco-corridos y que es ésta (las drogas) una nueva plaga de perversidad contra la que la juventud tiene que luchar.

Finalmente y para terminar les relataré un “Chistorete” que en días pasados escuche: Llega el niño de la escuela y le pregunta el padre:

-“Que les enseño hoy la maestra”

y el niño le contesta

-“No hoy no nos enseño nada”... “Hoy llevó pantalones”.


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