Cuando llegó Luis Carvajal y de la Cueva, tenía el permiso de establecer una provincia o reino con 200 leguas cuadradas. Esa porción territorial comprendía los actuales estados de Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas y unas partes del norte de Veracruz, San Luis Potosí y Zacatecas al igual que el sur de Texas. El poco interés de poblar ante el continuo estado de guerra existente entre pobladores y las poco más de 200 naciones de los llamados indios bárbaros, impidieron el avance y posesión efectiva de los lugares señalados, en especial de los actuales territorios situados entre los ríos Pánuco al sur y el Nueces al norte.

Fue hasta 1738 cuando español Antonio Ladrón de Guevara presentó un proyecto colonizador en el llamado Seno Mexicano a cambio de privilegios y concesiones. En especial porque las autoridades virreinales querían distribuir a la población excedente que radicaba en las grandes ciudades, generar recursos para satisfacer las crecientes demandas de la Corona española y asegurar la posesión de los territorios amenazados por la presencia francesa en Texas. Al ser rechazada su petición, Ladrón de Guevara se trasladó a Madrid en donde también tramitaban el mismo proyecto, Antonio Fernández de Jáuregui y Narciso Marquín de Montecuesta. Al año siguiente le fue favorable la sentencia a favor de Ladrón de Guevara, pero luego el rey inhabilitó los poderes de colonización al considerarlos exagerados.

Un asesor fiscal, quien ostentaba el título de marqués de Altamira, Juan Rodríguez de Albuerne desechó las propuestas al ver que no había suficientes familias para establecerse en tan dilatado territorio. En especial, acusaban a Ladrón de Guevara de inmoral y de aprovecharse de las jóvenes indígenas a quienes embarazaba. Finalmente, el fiscal propuso a José de Escandón para hacer las empresas de pacificación y conquista.

Decidieron por el proyecto de Escandón, debido a sus méritos y a los resultados del reconocimiento que se le había encargado y cumplido desde 1743. Había nacido el día 19 de marzo de 1700, en Soto de la Marina, Cantabria, España y falleció en 1770. A los 15 años se traslada a la Nueva España en lo vemos en empresas militares en Mérida. Luego acudió a la Sierra Gorda en el actual estado de Querétaro en donde contrajo matrimonio. Al enviudar en segundas nupcias se casó con María Josefa de Llera. Escandón debió entregar su puesto debido a denuncias de maltrato hacia los naturales y de contrabando a favor de los ingleses. Cinco años después de su muerte fue exonerado de los cargos.

Obtuvo los beneficios para poblar y pacificar el Seno Mexicano a partir del 31 de mayo de 1748. Promovió el establecimiento de 24 villas y pueblos como Soto la Marina, Santander, Güemes, Llera, Aguayo y emblemáticas villas del Norte a lo largo de la rivera del Río Bravo o Grande del Norte, como lo son Camargo, Reynosa, Mier, Revilla Gigedo y San Agustín de Laredo, siendo las más antiguas Camargo fundada el 5 de marzo de 1749 con 464 pobladores y Reynosa el 14 de marzo del mismo año, con 224.

Ciertamente el proyecto de Escandón rompió con el obstáculo más serio que impedía una ocupación eficaz del territorio septentrional de la Nueva España, en especial por la hostilidad manifestada por los naturales y las continuas depredaciones que ejercían sobre los establecimientos de los colonos.

El llamado Seno Mexicano, es una porción territorial con una longitud de más de 700 kilómetros. Llegaba hasta el norte con el río Nueces y la Bahía de Corpus Christi y al sur hasta el río Pánuco. Lo mismo comprendía la Sierra de Tamaulipas en donde el padre Olmos había establecido la misión de Tamaulipa a mediados del siglo XVI, parte de la Sierra Madre y toda la costa del golfo de México.

Lo cierto es que José de Escandón logró conjuntar esfuerzos tanto de las autoridades del virreinato como de los colegios franciscanos de Querétaro, Zacatecas y Pachuca. Así como también obtuvo licencias para que familias del Nuevo Reino de León, San Luis Potosí y Veracruz acudieran al establecimiento de las nuevas villas que regularmente llamaron con regiones similares a la de Santander, España. Para el punto que nos interesa, de Nuevo León llegaron 252 pobladores. El mismo Israel Cavazos observa que el Nuevo Reino de León quedó casi despoblado cuando muchas de sus familias se asentaron en las nuevas villas. Todos ellos se dedicaron a la ganadería, a la agricultura y al servicio de las armas para la defensa del Nuevo Santander. Por sus méritos, recibió distintos reconocimientos como caballero de la Orden de Santiago, gobernador del Nuevo Santander y conde de la Sierra Gorda.

Antonio Guerrero Aguilar
Cronista de la Ciudad de Santa Catarina


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