La costumbre de venerar la Santa Cruz se remonta a las primeras épocas del cristianismo cuando el Emperador Constantino mandó se le localizara en Jerusalén. Esta tradición comenzó a festejarse el 3 de mayo, día en que se dice Santa Elena encontró el madero donde fue crucificado Jesús. Santa Elena fue madre del emperador que concedió la libertad a los cristianos mediante los Edictos de Milán en el año 313, después de tres siglos de persecución.

La Cruz tenía un sentido muy especial para la familia del emperador, pues también se dice que cuando Constantino y su ejército se iban a enfrentar a las legiones de Majencio para determinar quien sería el emperador de Roma, un día antes de la batalla, Constantino soñó que en el cielo se formaba una gran cruz y que las nubes delinearon una frase: “in hoc signo vinces” que significa “con éste signo vencerás”. Por lo que mandó pintar una cruz en todas las corazas de su ejército y aparentemente eso les aseguró el triunfo en la batalla del Puente Milvio, en las afueras de Roma el 28 de octubre de 312.

Constantino ya siendo emperador, no dudó en solicitar a su madre para que fuera hasta Jerusalén para encontrar la santa reliquia. Dicen que había muchas cruces en el despeñadero del Monte Gólgota y para determinar cual era la original, mandaron traer a un soldado enfermo que fue tocando todos los maderos. Cuando estuvo cerca de uno de ellos y se sintió bien, llegaron a la conclusión de que era la verdadera Cruz, desde entonces se refieren al instrumento de martirio como “la Vera Cruz”.

Como señal de respeto y veneración, cargaron a la Cruz en procesión por las calles de Jerusalén y cuentan que cerca de ellos vieron al cuerpo de una joven que llevaban a enterrar. Para asegurarse de que era la Vera Cruz, la pusieron al contacto con el madero y sucedió el milagro de volver a la vida. Como dato al margen, el templo parroquial de General Zuazua está dedicado a Santa Elena.

La Cruz fue depositada en un sitio especial para su veneración. Pero a principios del siglo VII, la expansión islámica hizo que toda Palestina cayera bajo su dominio. El ejército saqueó Jerusalén y se apoderó de los lugares santos y de muchas de las sagradas reliquias entre ellas la de la Santa Cruz. Pronto de la Europa cristiana llegaron cruzados para recuperar los santos lugares y estos serían recuperadas pocos años más tarde por el emperador Heraclio. Recordando este rescate el 14 de septiembre, día en que se celebra la exaltación de la Cruz.

La tradición cuenta que el emperador, vestido con las insignias de la realeza, quiso llevar en exaltación a la Cruz hasta su primitivo lugar en el Calvario, pero su peso se fue haciendo más y más insoportable. Por lo que Zacarías, entonces obispo de Jerusalén, le hizo ver que para llevar a cuestas la Santa Cruz, debería despojarse de sus vestidos reales e imitar la pobreza y humildad de Jesús. Heraclio con pobres vestidos y descalzo pudo así llevar la Cruz hasta la cima del Gólgota.

Para evitar nuevos robos la Santa Cruz fue partida. Una parte se llevó a Roma, otra a Constantinopla; una se dejó en Jerusalén y una más se partió en pequeñas astillas para repartirlas en diversas iglesias del mundo entero. Aquí el Seminario de Monterrey tiene una como reliquia una de dichas astillas de madera.

Cuando llegaron los españoles a Mesoamérica, precisamente establecieron el primer ayuntamiento en la llamada Villa Rica de la Vera Cruz en 1519. Al poco tiempo, la conquista militar y la conquista espiritual iban ganando espacios entre los distintos imperios y señoríos prehispánicos.

Cuentan que los antiguos mexicanos eran muy dados a instalar esculturas del dios Tláloc sobre las colinas y lomas. A ellos se les llevaban ofrendas con la intención de que no faltaran lluvias y así la tierra siempre diera sus frutos. Para evitar que los naturales siguieran con el culto a Tláloc, todas sus esculturas fueron quitadas y en su lugar instalaron cruces de madera.

Por eso vemos regularmente en muchos de nuestros pueblos lomas con cruces. Por ejemplo en Santa Catarina y en Higueras hay costumbres muy interesantes en torno a su devoción. Lo interesante del caso es que la festividad más importante que congrega a los hijos del antiguo Real de Minas de San Pedro Boca de Leones, actual Villaldama, Nuevo León es precisamente la del 3 de mayo, dedicada a la Santa Cruz.

Tradición cuyo origen se pierde en la espiral del tiempo pasado. Es probable que los religiosos franciscanos que evangelizaron el norte del estado hayan difundido su veneración. Los franciscanos que establecieron misiones tanto en Boca de Leones como en Lampazos procedían del Colegio de la Santa Cruz de Querétaro. Muchas veces los religiosos eran los que se dedicaban a buscar vetas minerales para explotar, pues decían que la cruz solo entraba en donde había plata. De ahí que una publicación de Pedro Nabor González le de especial importancia a la veneración de la Santa Cruz al señalar que en Villaldama primero fue la cruz y luego la plata, al referirse de la acción evangelizadora de Fray Antonio Margil de Jesús cuando en 1715 estableció un hospicio para hacer más efectiva la conversión de los naturales. Curiosamente, en los lugares por donde pasó Fray Margil de Jesús, crecen unos arbustos que dan espinas en forma de crucifijos y solo se sabe que esto sucede en Querétaro, Saltillo y Villaldama.

Y éste año lamentablemente, por el problema de salud pública que padecemos, no se verificará la tradicional procesión del templo de Guadalupe hasta la Loma de la Santa Cruz en Villaldama.

Ya para terminar les diré que el 3 de mayo también es el día de los Albañiles.

Antonio Guerrero Aguilar
Cronista de Santa Catarina


Buscar en el sitio

Alazapa Tutoriales