Profr. Santos Noé Rodríguez Garza

Los momentos difíciles que estamos viviendo en el país, debemos considerarlos como excepcionales, la epidemia que nos ataca ya ha causado en el pasado daños enormes; hay que portar cubre vocas: es preferible traerlo y no necesitarlo, que necesitarlo y no traerlo.

Profr. Santos Noé Rodríguez GarzaLos momentos difíciles que estamos viviendo en el país, debemos considerarlos como excepcionales, la epidemia que nos ataca ya ha causado en el pasado daños enormes; hay que portar cubre vocas: es preferible traerlo y no necesitarlo, que necesitarlo y no traerlo.

Lo más doloroso de todo esto es que le cargan la mano a nuestro país, a nivel mundial se dice que la plaga surgió de México; siendo que es un virus que se conoce desde la Primera Guerra Mundial.

En Marzo de 1918, en el Camp Fuston (Kansas) en E.U.A. surgió un brote de influenza porcina, que los soldados norteamericanos llevaron a Europa y que se expandió rápidamente por Francia y España; dejó más muerte que la propia guerra, ya que se calculó murieron 18 millones de personas en toda Europa en lo que se dio por llamar influenza española.

A México llegó la plaga por diferentes vías que lo conectaban al mundo; y dicen los estudiosos que en Nuevo León, que en 1918 tenía 336 mil habitantes, del 1o. de octubre al 15 de diciembre murieron 5015 personas.

El virus H3N2 se ha encontrado en cerdos desde 1930; en la Unión Americana en Fort Dix, Nueva Jersey, se dio un brote de influenza que enfermó varios soldados de los cuales murieron cuatro.

En septiembre de 1988 una embarazada de 32 años de edad visitó una exposición porcina, al poco tiempo enfermó de pulmonía y falleció a los ocho días de haber ingresado al hospital.

El virus H3N2 detectado en 1998 en E.U.A. en los animales, se confirmó posteriormente que era el que portaban los humanos, y había mutado y lo llamaron H1N1.

Cada uno o dos años en E.U.A. de diciembre a febrero, se reportan casos de influenza porcina en personas; del 2005 al 2009 se han reportado doce casos.

Es muy importante tomar en cuenta que el virus no se transmite por el aparato digestivo: si nosotros cocinamos la carne aunque sea de cerdo y lo hacemos a una temperatura de 71ºC, (160ºF), quedan eliminados los virus de la influenza porcina, como también otras bacterias y virus.

Salude con el codo, no con la mano; lávese con jabón constantemente las manos, ya que es la principal vía de contagio y cúbrase las vías respiratorias; no de cabida a rumores y noticias no confirmadas y aproveche la ocasión para convivir con la familia. Mucha suerte.

Referencia: Centro Coordinador de Enfermedades Infecciosas.

Santos Noé


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