La vida del magisterio es muy difícil, como todas las actividades importantes de la vida.

Se sumergen los alumnos normalistas en un mar de actividades que los hacen madurar y adquirir experiencia y cuando ya están listos: los envían a recorrer los caminos del Estado y del País, para ubicarse en un empleo que antaño aunque mal remunerado era seguro; en la actualidad no lo tienen asegurado y está mal remunerado.

Anteriormente se tenía la certeza de que al menos era seguro el pan de cada día, hoy no tienes ni siquiera la confianza de que a los tres meses te renovarán el contrato.

Todo esto gracias a un Gobierno retardatario que todo lo vio con criterio empresarial, desconociendo las necesidades del trabajador, pues sólo querían de él su esfuerzo y productividad.

A medida que han pasado los años se han borrado los esfuerzos de los Regímenes Revolucionarios, que pretendieron en toda forma, llevar la educación al campo. Anteriormente el Maestro iba hasta el más escondido lugar de la geografía nacional, ahora con los contratos de tres meses no alcanzan a llegar más que a los Ejidos y Rancherías que están a orillas de las carreteras.

Aún así hay almas nobles que se sacrifican y luchan por llevar al necesitado el pan de la enseñanza.

Santos Noé



Buscar en el sitio

Alazapa Tutoriales