Profr. Benito López ValadezComo diría cualquier sabinense, hasta en una plática de reconfortante café: (donde se compone el mundo). Desde muy temprano No se puede hablar del deporte nuestro, (pero casi nadie escribe nada a pesar de que hay muy buenas papelerías como la “ABC” -1946-, “La Odisea” -1985- y la “Esgo” -1987-donde conseguirían papel y lápiz y ¡manos a la obra!) sin que se escriba algo aunque sea de pasada de: Enrique “Quique” Chapa Treviño y de Jorge Mascareñas Valadez. (Algunos mencionan a otros deportistas, pero por esta vez, no se les va a dar gusto y no se van a escribir sus nombres). Excelentes jugadores de varios deportes y base de las selecciones de su tiempo, deportivamente hablando, sobre ellos, giraba el deporte local y eran bujías que todo lo encendían, con su ánimo candente y pasión por el deporte; como fuego inextinguible, que de seguro otros avivarán. Lo cual no se duda.

De Jorge es aquella expresión: ¡Córranle, porque los linchan! Pronunciada con demasiada angustia y preocupación y que uno de los jugadores, de aquel equipo de softbol Campeones de Intersecundarias Foráneas de 1955, en el plan del río Santa Catarina, tratará de recordarla, después de que se escriba lo siguiente.

Se puede definir a Jorge (aunque no es fácil hacerlo) de manera muy breve, ya como promotor, jugador o como dirigente de un equipo en la siguiente forma: “Era siempre oportuno, honesto, versátil, poseedor de una voz de varios tonos y matices, de muchos ademanes, ecuánime, muy veraz, de verbo encendido, muy organizado y disciplinado, muy puntual, muy exigente, muy regañón, jugaba con el libro, era muy atento, educado y respetuoso y siempre atento al juego. El sabelotodo, alegador como pocos, muy centrado, demasiado vivaz y locuaz, con la palabra a flor de labio, muy alegre y animoso y para contar “chistes” o “tallas”, nadie le hacía sombra. (No se podía efectuar una Reunión Nacional de Cuenteros de Chistes y Similares, sin él, si no estaba presente, venían por él a Sabinas, para poder empezar y animar la reunión, casi era y es el corazón de los cuenteros o cuentistas nacionales). Muchos jugadores andaban en la selección o equipo que él trajera, sólo por escucharlo. (Si hay una duda se la pueden preguntar a Guadalupe Amaya Santos o a Abraham Villarreal Cervantes).

Para apoyar lo anterior, al final de esta chispeante anécdota, encontrará una pequeña prueba, de la afirmación anterior.

En un juego, como tantos, como coach del equipo y en Bella Vista, la catedral del beisbol en Sabinas. Viendo que el pitcher contrario estaba haciendo estragos con sus compañeros, (venía por ahí) exclamó levantando los brazos y hasta las gradas se oyó:

- ¡Ese pitcher, está ensalivando la bola!

A lo cual el pitcher, contesta para defenderse:

- ¡No la estoy ensalivando!

Continuaba el diálogo.

- ¿Cómo que no?

Le gritaba Jorge.

- Aviéntamela para revisarla

Le espetó Jorge, una vez más.

Y así fue, el pitcher, ni tardo ni perezoso, se la aventó al cajón de coach en la esquina caliente o tercera base.

Jorge olímpicamente, quita las manos hacia el lado derecho y le hace un “pase torero” a la pelota y la dejó pasar rumbo a la caseta de la tercera base del equipo de casa e inmediatamente, le grita al corredor que estaba por su equipo en la repetida tercera base:

- ¡Aviéntate a home ahora que hay chanza!

- ¡De éstas qué!

Seguía diciendo. (El jugador defensivo de 3ª base permaneció impasible). Faltarían adjetivos y palabras para calificarlo y describirlo. Para muestra con un botón sobra y basta, para que se quiere la flor completa.

Esta misma acción la repitió en 3 ocasiones en los campos locales.


Buscar en el sitio

Alazapa Tutoriales