José Castellanos MaldonadoHace unos días, las dirigencias nacionales del PRI y del Partido Nueva Alianza, de Elba Esther Gordillo, anunciaron que quedaba sin efecto la coalición federal que habían pactado para ir juntos en las elecciones de 1 de julio y respaldar como candidato presidencial a Enrique Peña Nieto.

Al respecto, hay quienes opinan que esta coalición fue otra de las pésimas decisiones del profe Humberto Moreira cuando estuvo al frente del partidazo, y que, a decir de no pocos tricolores, empezaron desde su gestión como Gobernador.

Y aunque en un principio se pensó que al PRI y a su candidato presidencial les convenía dicha sociedad, la situación dio un giro radical en cuanto se llegó el tiempo de las designaciones de candidatos a los diversos puestos en disputa, pues en varios Estados empezaron las rebeliones de prominentes priístas que se sintieron desplazados por las posiciones cedidas a raíz del mencionado pacto.

Haciendo cuentas, tal parece que el candidato y el CEN priísta llegaron a la conclusión de que era más lo que podían perder si se empecinaban en ir juntos con el Panal, o sea, que les podría salir más caro el caldo que las albóndigas, y optaron por la ruptura.

Aunque siempre se ha dicho que en la elección presidencial del 2006 al PAN le benefició la alianza con la maestra Gordillo, porque el voto de los gordillistas hizo la diferencia a favor de Calderón, tal parece que se llegó a la conclusión de que en esta ocasión dicha sociedad podría resultarle más perjudicial que benéfica al PRI y a Peña Nieto.

Y aunque ello se sabrá hasta julio, por lo pronto será interesante ver si el Panal decide ir solo en esta elección, y, de ser así, conoceremos entonces el peso real de este partido.

Castellanos
Miembro de la Asociación de Escritores de Sabinas Hidalgo


Buscar en el sitio

Alazapa Tutoriales