José Castellanos MaldonadoCada año, cuando se da a conocer el monto del incremento al salario mínimo, es común escuchar la frase “salario mínimo al Presidente para que vea lo que se siente”, la cual refleja el disgusto de la gente ante lo que consideran un insulto y una burla de las autoridades por lo ridículo que resulta siempre el mencionado incremento.

En este sentido, el Secretario de Hacienda, Ernesto Cordero, hace unos días declaró, entre otras cosas, que con un sueldo mensual de 6 mil pesos se puede disfrutar de satisfactores e incluso, enviar a los hijos a estudiar en una escuela privada, y, aunque luego trató de precisar su declaración, lo dicho, dicho estaba.

Señaló, también, que la percepción negativa de los ciudadanos se debe a que son más exigentes con lo que les gustaría tener o poder hacer con lo que ganan, en otras palabras, quisieran vivir mejor; el problema está en que no les alcanza.

De acuerdo a lo declarado por el responsable de las finanzas, quien, por cierto, es uno de los mencionados como aspirante a la candidatura panista para suceder a Felipe Calderón, es obvio que no conoce o no está al tanto de la situación que padecen millones de mexicanos.

Y es que, en realidad, con un sueldo de 6 mil pesos mensuales difícilmente puede vivir una familia que tenga que pagar renta, luz, agua, gas, gasolina, comprar ropa, útiles escolares... y también comer.

En cuanto al despistado e insensible Secretario de Hacienda calderonista, con su mega sueldo y prestaciones debe vivir muy holgadamente, y ni de chiste se imagina por lo que tienen que pasar millones de mexicanos que por ningún lado sienten o vislumbran el tan anhelado cambio.

Castellanos
Miembro de la Asociación de Escritores de Sabinas Hidalgo


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