José Castellanos MaldonadoRespecto a los primeros cien días del sexenio del Presidente Felipe Calderón Hinojosa puede señalarse lo que él mismo mencionó en una reunión, donde reconoció que en este lapso ha habido aciertos y errores.

Entre los primeros puede señalarse el estilo más formal que le está imprimiendo a su Gobierno, en cuyo arranque le devolvió toda su grandeza y dignidad al Escudo Nacional, olvidándose de las frivolidades y fanfarronadas que caracterizaron al sexenio foxista.

Además, dado que ahora se está poniendo más cuidado en los modos, pudiera haber entendimiento y llegase a un acuerdo con Diputados y Senadores para sacar avante las reformas que no pudo sacar Fox por sus broncas con los Legisladores, a quienes, por un lado invitaba al diálogo, y, por otro, les echaba bien y bonito.

También se han emprendido una serie de programas y de acciones, algunos más aparatosos que efectivos, como en el que interviene el Ejército Mexicano, siendo deseable, por el bien de todos, que con ellos se alcancen los objetivos que dieron lugar a su implementación, lo que aún está por verse.

Algo que se considera indebido es el enorme gasto en publicidad que se viene haciendo desde el inicio de este sexenio, cuyo monto podría estarse utilizando de mejor manera, pues en esto Calderón se parece a Fox, y en nada le favorece dicha comparación.

Ojalá que el Presidente recapacite y en lugar de despilfarrar en anuncios invierta más en obras, pues más que palabras y promocionales se requieren hechos.

A propósito, previo a la reciente visita de George W. Bush, en la televisión se dio amplia y detallada difusión al menú que se serviría en la cena que le ofrecería el Presidente Calderón, algo en lo que pudieron haber sido más discretos, tomando en cuenta los altos índices de marginación que persisten en el país, donde millones de personas apenas sobreviven en la pobreza extrema. Fue algo así como mencionar la soga en casa del ahorcado.


Buscar en el sitio

Alazapa Tutoriales