Google
 
Inicio arrow Artículos arrow Nuestras Cosas arrow Nuestras Cosas
Nuestras Cosas PDF Imprimir E-Mail
Escrito por Garza Inocencio   
miércoles, 21 de noviembre de 2007

Profr. Salvador Garza InocencioBastaron tan solo algunas horas sin electricidad, para que apreciáramos a necesidad de esta energía.

El suave ronroneo del refrigerador se acabó; la televisión y la radio enmudecidos; las puertas automáticas de las tiendas no funcionaron; las terminales computarizadas de las cajas para el pago de mercancías en el Súper se pusieron a descansar; los semáforos fueron sustituidos por agentes de tránsito, en las actividades religiosas los aparatos de sonido no se hicieron presentes; los adultos mayores no pudieron disfrutar de su programa dominical de aficionados; los niños estuvieron hoy más inquietos ¡no hubo caricaturas!; el pantalón del señor de la casa se veía arrugado; la señora no pudo tomar su licuado; el joven se quedó esperando el pan tostado con mermelada; la estufa de encendido electrónico volvió a los cerillos, en el ambiente del hogar se percibía el olor a humo desprendido por la lámpara de gas morado; la ropa hubo que lavarla a mano y buscar horquillas para colocarla en el tendedero; la regadera dejó de proveer su agradable llovizna de vital líquido; la adolescente molesta porque no pudo cargar su celular.

Bastaron tan solo algunas horas sin electricidad para sintiéramos la necesidad de esta energía.

Pero así ésta el mundo y estás son “Nuestras Cosas”.

Hasta la próxima.

 

Buscar en el sitio