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Escrito por Santos Noé
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jueves, 30 de marzo de 2006 |
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Señor he tenido por siempre el pan que tu me das, la salud que merezco lisonjero para vivir: el suficiente dinero sin ser poco, ni ser mucho solo el que sea menester.
Una esposa diligente y amorosa unos hijos cariñosos y tiernos unos nietos hermosos retoños que serán frutos maduros que endulzarán nuestra existencia final.
¿Qué más pedirte yo osare en el tramo de camino por recorrer? la sombra de tu mano bienhechora el dolor fugar de última hora y el placer de poderte ver.
Santos Noé |