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Escrito por Abraham Villarreal Cervantes
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domingo, 29 de abril de 2007 |
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Son los niños magníficos luceros ser el alma de un pueblo en su grandeza y el poder atractivo de los juegos está en su mente, de natural belleza.
De los adultos atraen su atención con su gracia radiante de alegría en las escuelas está su corazón y en los hogares derraman simpatía.
Estos niños adoran la cultura dotados de un espléndido civismo pues llevan el deporte a las alturas alcanzando un excelente patriotismo.
Nuestra Patria felizmente crecerá el maestro educará con gran cariño y el futuro de México estará en el cerebro genial de cada niño. |